No nada más en Morena anda la grilla intensa por la manera en que se resolvió la coordinación estatal y lo que implicará en el resto de las candidaturas. Desde las estructuras panistas de la capital del estado le llegó a Mirone información del bombazo que se soltó en el cuarto de guerra de César Jáuregui Moreno, el exfiscal que quiere ser candidato a la alcaldía.
Pues resulta que de nueva cuenta intentaron bajarlo del macho con otro ofrecimiento bastante tentador.
Lo que se supo es que hubo una persona emisaria de Palacio con el mensaje de que podía quedarse con la diputación federal por el distrito 06, el más panista de todo el estado y, por lo mismo, el más peleado internamente: ese que actualmente está en manos de Manque Granados y con el que sueña Alfredo Chávez.
**
O, si quería, la “pluri” federal en el primer lugar de la lista, para ni siquiera molestarse en hacer campaña y asegurar la curul en San Lázaro.
Pero resulta que Jáuregui volvió a decir que no y que para nada se le podía asustar con el petate del muerto, ese que se ha tejido con la narrativa de que, si se convirtiera en candidato, lo tumbarían en un dos por tres con una orden de aprehensión por el tema del CIA-gate y la investigación que la Fiscalía General de la República mantiene abierta en Chihuahua.
Pues que ni la protección del fuero ante el expediente en poder del Gobierno morenista lo convenció. Dijo que no, que seguirá hasta donde tope e insistirá en pedir un proceso democrático de elección para definir la candidatura panista a la alcaldía de la capital.
**
La noticia sobre el mensaje y el sentido de la respuesta de Jáuregui generó más efervescencia en su equipo, que ayer traía toda una revolución en espera de lo que pueda venir en el proceso interno.
Además, ya también se andan preparando para dar cualquier batalla legal-electoral, ahí donde traen bastante experiencia Luis Villegas Montes y Roberto Lara Rocha.
En una de esas y los azules superan la intensidad de los conflictos entre guindas o con sus aliados, que hoy están dando mucho de qué hablar.
——ooo——
Terminada la disputa por la coordinación —candidatura, para usted y para Mirone— al Gobierno del Estado, la artillería política de los grupos de Morena se enfoca ahora en conquistar la otra joya de la corona: la Presidencia Municipal de Juárez.
El grupo que impulsaba a Andrea Chávez, notablemente enfrentado con Ariadna Montiel, ahora busca hacerse con la candidatura a la alcaldía juarense junto a uno de los más acérrimos rivales de la dirigente nacional de Morena: Juan Carlos Loera de la Rosa.
Desde el 29 del mes pasado, el senador juarense, que representa al estado de Chihuahua en la Cámara Alta, pidió licencia para separarse “por tiempo indefinido” de su cargo, en un formato similar al que usó Andrea Chávez para competir por la candidatura al Gobierno del Estado, que al final no obtuvo.
**
Fuentes consultadas por este Mirone aseguran que, desde el inicio de la contienda, la senadora rechazó una y otra vez la candidatura a la alcaldía de Juárez si iba de por medio retirarse de la carrera por la gubernatura.
Perdida esa batalla —le cuentan a Mirone—, no se apuntará para la otra que viene, pero le entrará al quite Juan Carlos Loera, quien trae a cuestas una marca de uno ganado y uno perdido: ganado, el escaño en el Senado; perdido, el cargo de gobernador.
Otras fuentes le aseguran a Mirone que el frente andreísta no las trae todas consigo en Palacio Nacional y que ni para negociar la alcaldía de Juárez les alcanzó.
Lo que va de por medio —dicen— no es solo el gobierno de Chihuahua o el ayuntamiento de un municipio clave en la relación con los Estados Unidos. No: aquí lo que está en la mesa es un manotazo desde Palacio Nacional que se escucha hasta Tabasco. Aquí ya hay cambio de guardia.
**
Por lo demás, el frente político que se aglutinó en torno a la candidatura de Andrea Chávez ya dejó a Chihuahua sin sus dos senadores titulares de Morena, pues ambos dejaron sus escaños para irse a buscar otros cargos. La representación queda en manos de sus suplentes.
La dupla Andrea-Loera captó nada más y nada menos que 855 mil 149 votos, la cantidad más alta de votos de una candidatura en la historia de Chihuahua. Ese bulto de votos representó el 52.66 por ciento del caudal electoral del estado y ahora se queda, como quien dice, colgado de la brocha, al amparo de los suplentes.
Hace dos años buscaron la senaduría en un estado gobernado por el PAN y la ganaron. Ahora buscan hacerse con la plaza de Juárez, donde el grupo que se impuso en las internas de Morena ya tiene claramente a su abanderada.
Las dos personas que recibieron una votación histórica para llegar al Senado ya dejaron sus puestos cuando no había transcurrido ni la mitad de su período.
——ooo——
El bloque MC-PRIAN andaba que pegaba de brincos porque el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación dejó viva la reforma que permite a los partidos políticos acceder a una tercera ronda de reparto de diputaciones plurinominales con solo el 9 por ciento de la votación.
Antes de la reforma que aprobó el bloque oficialista y que impugnó Morena, solo quienes rebasaran el umbral del 10 por ciento de la votación podían entrar a ese “Club Premier” de los partidos que se llevan al menos tres curules “pluris”.
Ahora que la Corte avaló la reforma para que el boleto sea más barato, es decir, para que puedan acceder a una tercera ronda con solo pegarle al 9 por ciento, algunos ya hasta andan haciendo cuentas y tomando medidas en la Torre del Congreso porque, creen, van a tener tres o más diputados pluris.
A todos ellos les dice Mirone: no tan rápido, porque, con las votaciones que tuvieron en 2024, la cosa quedaría más o menos igual que en la actualidad.
**
Aunque le hayan bajado el precio a las pluris, no hay que perder de vista que las matemáticas electorales tienen sus mañas.
Si no lo quieren creer, vámonos a la elección de 2024 para que vean qué tan enredada se puso la cosa.
En aquella elección, Morena obtuvo el 43.8314 por ciento de la votación estatal válida; el PAN, 28.4966; el PRI, 11.2866; Movimiento Ciudadano, 8.9058; el Verde, 4.0217, y el PT, 3.4579 por ciento.
Con esos números, todos alcanzaron la primera ronda porque superaron el 3 por ciento. A la segunda llegaron Morena, PAN, PRI y MC, por estar arriba del 5.
Y a la tercera, con la nueva regla del 9 por ciento, llegarían Morena, PAN y PRI.
¿Y MC? Ahí está el detalle.
Si tomamos como referencia la elección de 2024, MC se quedó apenas por debajo del nuevo umbral: obtuvo 8.9058 por ciento, de modo que le faltaron 0.0942 puntos porcentuales para llegar al 9.
Para alcanzar el antiguo 10 por ciento sí le faltaba más de un punto; pero ahora que la Corte avaló bajar la vara al 9, el asunto cambia.
A simple vista, parecería que MC está a una barrida en home de obtener su ansiado tercer asiento en el Congreso.
Pero, una vez más, vámonos más despacio, porque no está tan fácil.
**
El reparto de las 11 plurinominales no termina cuando se toca el timbre de las rondas, porque ahí entra en juego el dichoso límite de ocho puntos de sobrerrepresentación o subrepresentación.
Justo en 2024, Morena obtuvo el 43.83 por ciento de los votos, pero, después de las rondas de asignación, tenía apenas el 30.30 por ciento de la representación en el Congreso.
Entonces vino el ajuste.
Los de guinda y blanco terminaron con cinco plurinominales; el PRI, con dos; MC, con una; el PAN, con una; el Verde, con una, y el PT, con una.
Esa curiosa aritmética electoral terminó repartiendo las 33 curules así: PAN, 12; Morena, 12; PRI, 5; PT, 2; MC, 1, y Verde, 1.
El propio IEE documentó que, después de la tercera ronda, Morena tenía una subrepresentación de 13.5284 puntos, por lo que fue necesario hacer ajustes para llevarlo dentro del límite constitucional.
La fórmula, pues, no es precisamente una máquina expendedora donde se mete el porcentaje y sale una diputación.
Los partidos aliados al PAN, léase PRI y MC, podrían irse muy contentos si logran cruzar la nueva barrera del 9 por ciento y conservar sus respectivos porcentajes de votación.
Pero que nadie eche las campanas al vuelo. Porque una cosa es entrar a la tercera ronda y otra muy distinta es quedarse con una tercera pluri.
Faltará hacer hasta la última cuenta, revisar los triunfos de mayoría relativa, aplicar el límite de ocho puntos y, en una de esas, hasta podrían terminar peor que como están ahora.
Así que, por lo pronto, que guarden la calculadora.
El 9 por ciento abre la puerta, pero no garantiza el asiento.
——ooo——

Ahora que se conoció la designación por parte de la OFAC de Rafael Buenrostro Martín como colaborador del Cártel de Sinaloa, recordó Mirone la historia de su polémico paso por la Subdirección de Operación Aduanera y como administrador de la Aduana de Ciudad Juárez.
La persona que hoy es señalada por ser un “facilitador político” que recibía sobornos de José Ángel Rivera Zazueta, alias El Flaco —detenido el 22 de septiembre en la Ciudad de México— es la misma que ocupó aquí la subdirección de junio a octubre de 2025 y, ya con la responsabilidad mayor de administrador general, de octubre de ese año hasta enero de 2026.
En el ínter se grilló y ayudó a tumbar, con todo el apoyo de Yasser Omar Tiburcio Alemán, director de Supervisión de Aduanas Fronterizas, al coronel en retiro Octavio Othón López Pérez, quien fue también efímero administrador de la Aduana de Ciudad Juárez, de inicios de julio hasta el 1 de noviembre de 2025.
Octavio Othón salió chamuscado, en medio de acusaciones de ser parte de la red de huachicol fiscal que involucraba a altos mandos militares, aunque, por lo que se ha conocido después, parece que más bien intentaba combatir la corrupción en el sistema de aduanas.
Después de que el coronel fue incluido como figura central del reportaje “Soldados del Huachicol”, publicado en Aristegui Noticias el 20 de noviembre de 2025, contó su historia en una carta enviada a ese mismo medio.
**
Ahí detalló el actuar de Rafael Buenrostro, quien en teoría era su subordinado, pero, según su relato, en realidad controlaba los ingresos de mercancías y era la pieza clave de toda la corrupción aduanal, con control del huachicol fiscal y con el aval de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM).
De acuerdo con el militar en retiro, Buenrostro —en su carácter de subdirector de Operación Aduanera— era la única persona responsable de verificar la entrada y salida de mercancías en el puente internacional Zaragoza, el único cruce autorizado para la importación de hidrocarburos.
Según ese relato, todo el control de verificadores y moduladores recaía en el hoy acusado de ayudar al proveedor de precursores químicos para la producción de fentanilo del Cártel de Sinaloa.
Cuando el coronel intentó hacer rotaciones de personal para deshacer la mafia de Operación Aduanera, quien las evitó fue Buenrostro, según lo relatado por el militar, luego de hacer gestiones ante el titular de la ANAM para mantener el control y el mando en esa área de la Aduana.
Según el relato de Octavio Othón, en Operación Aduanera “ya tenían a su gente y la suficiente coordinación y procedimientos para dejar pasar mercancías de manera irregular y al romperse esa cadena provocó reacciones negativas”. Esas reacciones negativas terminaron dejándolo fuera de la Aduana.
**
Pero antes de su salida, el militar presentó personalmente una denuncia ante la Fiscalía General de la República, además de notificar al Órgano Interno de Control, sobre la detección, el 2 de octubre de 2025, de seis pipas cargadas de combustible que entraron de manera irregular al país por Ciudad Juárez.
Tanto era el poder de Buenrostro y la protección de Tiburcio Alemán, según lo narrado por el coronel, que el mismo día de la detención de las pipas recibió la orden de quitar del punto de observación a dos personas que él había asignado para verificar que no pasaran los vehículos de manera irregular.
Hoy, los señalamientos de la OFAC ubican a Buenrostro como proveedor de influencia política y conexiones para expandir las actividades del narcotraficante Rivera Zazueta.
Total, que siempre hay algún camino hacia Juárez cuando se habla de escándalos huachicoleros, de corrupción, de conexiones políticas o de protección a grupos criminales.
Don Mirone