Todas las miradas y los oídos de la clase política nacional se concentraron ayer en el Congreso Nacional de Morena, donde se concretó la llegada a la presidencia de Ariadna Montiel, en sustitución de Luisa María Alcalde.
Y claro que los temas de la agenda nacional que ahora sacuden al país estuvieron en el centro del primer discurso de Montiel, la exsecretaria de Bienestar que fue colocada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para buscar un mejor control partidista rumbo al 2027.
Un mensaje esencial fue el cierre de filas con la presidenta Sheinbaum frente a la crisis diplomática con Estados Unidos, bajo consignas por la soberanía nacional y contra el injerencismo estadounidense.
Sin embargo, todavía sonó con mayor fuerza y fue escuchado con mayor interés por los propios morenistas, el discurso contra la corrupción en el contexto de las definiciones de las coordinaciones estatales en defensa de la transformación.

Ni una palabra hubo para Rubén Rocha Moya, el gobernador de Sinaloa obligado a solicitar licencia en medio de la acusación y la investigación por delitos de narcotráfico, pero sí una larga advertencia de que no se colarán a las candidaturas personas bajo alguna certeza de corrupción.
No habló Montiel de narcopolítica o narcogobierno, pero sí de que no se tolerará la corrupción en ningún gobierno de Morena, que a final de cuentas, tiene que ver con lo mismo.
“Quienes aspiren a ser considerados para una coordinación deben tener una trayectoria impecable”, soltó la nueva presidenta, respecto a un tema que seguirá marcando discusión al interior y al exterior de Morena respecto a las figuras que en 17 de los estados del país, pelean a muerte por las candidaturas.
Incluso, la presidenta que acá tiene operando su estructura de AMOR por Chihuahua, planteó que aunque alguien gane la encuesta, se le caerá la candidatura si se le vincula con algún hecho de corrupción.
Deslizó también en su discurso que no ganará la candidatura el perfil que sea más conocido, sino de quien se tenga mejor opinión, porque se trata de una persona honesta y cercana a la gente.
Se supone que sabe bien Montiel lo que está en juego para su partido y así lo advirtió, reconociendo que podrían perder la autoridad moral y política que les dio legitimidad.
Nada más que entre el decir y el hacer, siempre ha existido un gran abismo. La corrupción no se erradica ni por decreto ni por discurso. Ya se verá en los hechos si Morena quiere y puede en verdad sacudirse a los corruptos que en su muy corta historia partidista, han tomado muchos espacios de decisión por todo el país.
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El morenismo chihuahuense no podía faltar a la asunción de la nueva presidenta y la delegación de 90 congresistas se hizo presente en la Ciudad de México.

El alcalde Cruz Pérez Cuéllar estuvo entre quienes le dieron el voto unánime a Montiel, con quien apenas hace algunas semanas selló una alianza política por el proyecto 2027 en Chihuahua, antes de que se conociera que Ariadna dejaría Bienestar para sustituir a Luisa María Alcalde.
“Desde muy temprano ya estamos en Ciudad de México y como siempre: feliz, feliz, feliz de saludar y compartir con amigos antes del Consejo Nacional de Morena Sí. Hoy, Chihuahua se hace presente. Lo mejor está por venir”, compartió Cruz junto con dos fotografías.
La primera con Mayra Chávez y Cuauhtémoc Estrada, los dos pilares de la operación política de Ariadna Montiel en Chihuahua, ella como delegada de los Programas para el Bienestar y él como coordinador de la bancada de Morena en el Congreso del Estado. En la segunda, Cruz aparece con la mayoría de los congresistas chihuahuenses, donde aparecen además de las figuras montielistas, algunos liderazgos que trabajan por su proyecto político, como el presidente del Consejo Estatal de Morena, Hugo González y la síndica municipal, Ana Carmen Estrada.

También anduvo en el Congreso, pero por camino separado, la presidenta del Comité Estatal, Brighite Granados, quien tuvo su truene personal con Ariadna, pero sigue en el manejo institucional y publicó – desde luego-, su respectiva felicitación.
Lo mismo hizo el senador Juan Carlos Loera, también distanciado de los proyectos montielistas por rompimiento de relaciones personales, pero de cualquier manera compartió la felicitación que el Senado de la República publicó ante la elección de Ariadna.
Loera no se vio por el Congreso, pero sí la senadora Andrea Chávez, en primera fila del sillerío. Arriba, en el templete, únicamente estuvo la dirigencia nacional, el presidente del Consejo, Alfonso Durazo, junto a las coordinaciones parlamentarias del Senado y la Cámara de Diputados, así como las gobernadoras y gobernadores. Claro, menos el hoy defenestrado sinaloense, Rubén Rocha Moya.

“El gran reto, es acabar de una vez por todas con los pequeños espacios de poder en los que aún se cobijan y atrincheran, con sus viejas formas, los corruptos del régimen neoliberal, a 8 años del inicio de la Cuarta Transformación, mientras fortalecemos, con el ejemplo de nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum, la soberanía nacional”, escribió la juarense en uno de los puntos centrales de su publicación en redes.
No todas estuvieron presentes como los mil 828 congresistas registrados, pero todas las figuras morenistas con proyecto en el 2027, siguieron puntualmente el arribo de Ariadna y la despedida de Luisa María.
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Ahora sí que resuena en todo el Valle de Juárez el refrán popular que dice “Mucho ayuda el que no estorba”.
Por más de cuatro años, sus habitantes la han sufrido día a día, mientras que las autoridades fueron incapaces de dar una respuesta para restablecer el servicio y cumplir con su obligación de garantizar el derecho básico a la movilidad.
Tuvo que organizarse la gente, hacer múltiples gestiones y empatar su activismo y su esfuerzo con algunos transportistas para que pudiera concretarse una alternativa que la autoridad nunca pudo construir, pese al clamor generalizado de quienes desde El Porvenir, Guadalupe, Porfirio Parra, Juárez y Reforma, San Agustín o San Isidro, estuvieron clamando por recuperar el servicio que antes se brindó con normalidad para comunicar todo el Valle y conectar hasta Ciudad Juárez.
El servicio se puso andar con cuatro camionetas tipo Van por una empresa identificada como Star Soluciones, pero inmediatamente aparecieron los inspectores de Transporte a multar y decomisar una de las unidades.
De acuerdo con los responsables de Transporte Público, no están en regla las concesiones que ampararían el servicio, pero en lugar de facilitar la regularización, se optó por poner piedritas en el camino, según la denuncia de los activistas del Valle, los usuarios y los transportistas.
Supo Mirone que ayer se realizó una reunión de las organizaciones y de los ciudadanos que han trabajado por mucho tiempo en la búsqueda de una solución y estaban más que enojados porque sigue el hostigamiento a los choferes y no termina de ofrecerse una solución de regularización en torno a las concesiones.

Lo que les da más coraje, es que desde Transporte les dijeron siempre que no se podía y que no había forma de tener el servicio que antes se tuvo, por cuestión de viabilidad financiera. Sin embargo, lo consiguieron la gestión colectiva y un emprendimiento privado.
Lo último que señalaron las autoridades es que el servicio se podría dar, pero sin llegar hasta el centro, únicamente hasta Riberas del Bravo. Completar el recorrido hasta el centro implicaría para los usuarios el pago de dos trasbordos, de Riberas hacia Plaza Sendero y de ahí hasta el destino final, lo que consideran imposible de cubrir financieramente.
Este lunes continuará el servicio y aunque se regresó la unidad retenida, se mantiene el amago de las sanciones.
El conflicto podría escalar porque también en Riberas del Bravo hay molestias respecto a la calidad del servicio de la alimentadora y a la exigencia de que se les permita a los usuarios llegar hasta el centro sin pagar un trasbordo, como lo hacen actualmente.
Más valdría que la solución definitiva se encuentre de una vez, antes de que la dinámica política-electoral y las banderas oportunistas compliquen cualquier gestión o acuerdo.
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Ya se la saben los lectores mironianos: siempre que hay cambios, hay resistencias y generalmente en las estructuras oficiales cada que hay ajustes, hay reclamos de quienes quieren no quieren salir de su zona de confort.
Desde los juzgados civiles y familiares le mandaron el reporte a Mirone sobre un proyecto que está a punto de concluir para reordenar espacios y habilitar salas de escucha para menores en materia Familiar.
Nunca ha habido un espacio adecuado para ese ejercicio necesario si se trata de juzgar con perspectiva de infancias, tratando de que los menores que siempre llevan las de perder por conflictos jurídicos entre los padres, sean atendidos de la mejor manera en los juicios o procesos judiciales.
Resulta que desde el Órgano de Administración Judicial se impulsó un proyecto financiado por Ficosec, precisamente para construir las áreas que no existen y son necesarias para cumplir con los protocolos de protección y atención a las infancias.
En el edificio Bonifacio Chávez del eje vial Juan Gabriel se tomó el segundo piso para construir las salas de escucha, pero de una vez se planeó la reubicación ahí mismo de todos los juzgados familiares, ya que actualmente se encuentran divididos en dos diferentes instalaciones.

Son las primeras salas de escucha especiales que se construyen en todo el país, y ni aunque fue difícil concretar el proyecto y lograr todos los acuerdos para arrancar, supo Mirone que algunas personas juzgadoras se están poniendo sus moños y andan haciendo grilla para no moverse al nuevo lugar que concentraría toda la atención en materia Familiar.
Todo porque les da flojera hacer la mudanza de un espacio a otro o porque sienten que están perdiendo mejor lugar, sin pensar en que el beneficio será para todos los usuarios y en especial para los menores que ya de por sí enfrentan situaciones difíciles en medio de los pleitos legales entre sus padres.
Lo peor de todo, es que de acuerdo al reporte que surgió desde el propio edificio del eje vial Juan Gabriel, es que quienes oponen resistencia, son los más flojos, o los que menos resultados ofrecen en sus juzgados.
Luego se andan quejando porque los ponen en la picota de los órganos disciplinarios cuando no son capaces de cumplir diligentemente con las funciones para los que fueron electos.
Don Mirone