En Cerradas del Álamo, la tarde del martes no fue cualquiera: un perro luchaba por su vida con la cabeza atorada entre el portón y el piso de una vivienda.
El primero en reaccionar fue un transeúnte, un buen samaritano que no se quedó de brazos cruzados. Conmovido por los gemidos del animal, levantó el teléfono y llamó al 911. Ese gesto, sencillo y humano, marcó la diferencia.
Minutos después, llegaron los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal a bordo de la unidad 731. No llevaban herramientas sofisticadas ni equipo especial; solo sus manos, paciencia y la determinación de salvar al canino.
La escena fue tensa: el perro llevaba varias horas atorado y su fuerza parecía agotarse. Con movimientos firmes pero cuidadosos, los policías lograron alinear su cuerpo y sacarlo del barandal metálico que lo aprisionaba. El silencio se quebró con un suspiro colectivo de alivio: el animal estaba libre, ileso, apenas con algunas marcas y una venda improvisada que los propios agentes le colocaron.
El mestizo, sin dueño reconocido en la zona, se convirtió por unos instantes en el perro de todos. Vecinos observaron emocionados cómo la unión entre un ciudadano sensible y policías comprometidos bastó para arrancarlo de la desgracia.
La SSPM recordó que la línea 911 está abierta día y noche, no solo para emergencias humanas, sino también para esas vidas peludas que merecen compasión y auxilio.
Gestionó Consulado Mexicano que juarense arrastrado por la lluvia saliera de EU de forma rápida y expedita
Intervino la diplomacia para que el hombre aferrado al teléfono celular no fuera tratado como delincuente
Vecino de Puerto La Paz asesina a un perro por ingresar a su patio y matarle unas gallinas
Al parecer el can ingresó al patio contiguo y mató varias aves; en venganza el afectado le disparó con un rifle
Regidores prometen recursos para rescatar lago del Parque Oriente Chuy Mota
Patos y tortugas mueren por falta de agua, además de la contaminación que prevalece en ese entorno
Por salvar a familia durante inundación, restaurante de Acapulco les dará comida gratis de por vida
Ángel Arellano, dueño del restaurante La Pequeña España, localizó a los hombres que ayudaron a su esposa e hija durante una inundación y les ofreció alimentos gratuitos para ellos y sus familias