Una mayor vigilancia enfocada en la tecnología e inteligencia informática y un cambio jurídico radical, es lo que vendrá en próximas semanas en el sistema penitenciario estatal, según declaraciones del secretario de Seguridad Pública del Estado (SSPE), Gilberto Loya.
Loya anticipó que las autoridades encargadas del sistema penal en el estado de Chihuahua trabajan en una reforma estructural que tiene el objetivo de ofrecer mayor vigilancia a los presos que permanecen dentro de las prisiones estatales.
Recalcó que desde 2016, año en el que se derogó la Ley Estatal del Sistema Penitenciario, el estado no cuenta con un marco jurídico para poder operar de manera adecuada, por lo que aseguró que irán al Congreso del Estado a proponer una nueva legislación en esa materia.
Indicó que, en esta nueva ley, buscarán dotar a los centros de reinserción social de mayor tecnología, tanto dentro como fuera de las instalaciones, para evitar que se presenten situaciones que pongan en riesgo la seguridad de los internos, como el ingreso de objetos prohibidos por parte de familiares o hasta de los propios custodios.
Además, reafirmó que está en planes la rehabilitación del Cefereso #9, que se encuentra en las afueras de la ciudad, y la creación del proyecto “cereso productivo” que estará enfocado en darle trabajo a los reos de baja peligrosidad. Señaló que la intención no solo consistirá en sacar rendimientos económicos, sino también como medida de reinserción social para los presos.
Por último, subrayó en que están en proceso de definir detalles importantes sobre el “nuevo modelo estatal de reinserción social”, pero aseguró que será anunciado próximamente.
Reinserción social a través del arte: 60 PPL trabajan en programa para crear objetos artesanales
Incluyen imágenes talladas en madera, pinturas al óleo y artículos de herrería, que son comercializados para ayudar a su transición a la libertad
Llega a su fin «La Voz Penitenciaria»
En este concurso anual participaron más de 100 internos entre solistas y grupos en el selectivo en todos los Centros de Reinserción Social
Por Miguel Vargas