Son las 7:00 de la mañana. En este punto del mundo, en el que el ligero caudal del Río Bravo separa por unos escasos metros los territorios de México y Estados Unidos, la salida del sol comienza a clarear y a tornar en color azul los tonos del cielo.

Estamos en el bulevar Juan Pablo II, entre la avenida Antonio J. Bermúdez y la calle Arizona, donde encuentra la ahora famosa “Puerta 36”.

Al llegar aquí, una decena de patrullas fronterizas encara a poco más de 200 migrantes de origen sudamericano. Se dividen en tres grupos: los que están México, los del Río Bravo y los que ya están en del otro lado de la Puerta 36, bajo custodia de los agentes migratorios.

Del lado mexicano, los indocumentados, entre los que se encuentran niños, mujeres y hombres, tratan de “desayunar” con los pocos víveres que tienen. Aunque el humo del cigarro se hace presente de forma constante, el olor del Río y la tierra mojada opaca al del tabaco.

Para algunos, como Pastor, a quien se le cambió el nombre para proteger su identidad, este es su segundo intento de cruzar la frontera. Llegó en junio, fue recibido por la autoridades estadounidenses y, como miles, recibió la sanción de los 5 a 10 años sin poder pisar suelo estadounidense.

Lo sacaron de Estados Unidos y mientras estaba en camino de regreso a su tierra Venezuela, le tocó recibir llamadas de compañeros de viaje, que al igual que él, habían recibido el mismo castigo migratorio, pero que habían vuelto a intentar volver a cruzar hacia Estados Unidos y habían logrado su cometido.

“Eso genera un caos, ¿usted me entiende? A uno le dicen que no puede pasar y luego le llaman del otro lado y le dicen que están allá. Nosotros lo que queremos es firmeza, que nos dejen pasar o que nos regresen”, señaló.

Es enfático sobre sus intenciones “nosotros venimos aquí por todo o nada, pero los del otro lado son los que no se deciden… ¡estas son puras m#m#$s! como dirían ustedes los mexicanos”.

El joven venezolano, acompañado de otras dos personas, recoge sus cosas; cigarros, tenis, un suéter, una bolsa de pan y una cobija. “Que Dios lo bendiga, hermano”, se despide mientras enfila su camino a volver a intentar a cruzar la frontera.

Trump no frenó la migración: la volvió más cara y más peligrosa
Hoy, cruzar puede costar hasta 25 mil dólares. En 2024, eran 5 a 13 mil. El flujo no se detuvo, solo cambió el precio
Por Redacción
Pidieron auxilio desde una ventana: rescatan a 12 migrantes en la Bellavista
Una señal de auxilio permitió a policías localizar a 12 personas privadas de la libertad en un domicilio de la colonia Bellavista; cinco eran de nacionalidad mexicana y siete de origen extranjero, entre ellas menores de edad
Por Redacción
Reporta SSPE mil 635 migrantes rescatados a través de Operación Espejo
Asegura SSPE que colaboración con autoridades estadounidenses en el combate a la criminalidad en la franja fronteriza es sólida
Por Martín Orquiz
Se solidariza Casa del Migrante de Juárez con venezolanos
Lanzó comunicado para expresar la cercanía y oración con dicho pueblo, tras captura de Nicolás Maduro y la incertidumbre que se vive en ese país
Por Teófilo Alvarado