Durante más de un año, la familia de Alejandro Martínez García vivió en espera. Espera de una llamada, de una pista, de una noticia que rompiera el silencio que se instaló desde el 17 de diciembre de 2024, día en que fue visto por última vez en Ciudad Juárez.
No pasó un solo día sin imaginarlo regresando con vida, sonriente, como lo recordaban. La búsqueda se sostuvo con la esperanza, aun cuando el tiempo avanzaba sin respuestas.
Alejandro tenía el propósito de llevar una vida recta, apegada a sus creencias. En su brazo izquierdo llevaba tatuado al personaje bíblico Moisés y la tabla de los Diez Mandamientos. También tenía tatuada la bandera de México.

Sus familiares detallaron ante la Fiscalía General del Estado que Alejandro era de nacionalidad mexicana, medía 1.67 metros, pesaba alrededor de 65 kilogramos, tenía tez blanca, complexión regular, cabello entrecano y corto, ojos color café oscuro, así como rostro redondo, nariz chata y boca pequeña. Como rasgo particular, su nariz estaba desviada y presentaba una cicatriz en la ceja derecha.
No pudieron precisar la vestimenta que portaba el día de su desaparición, aunque difundieron una fotografía en la que vestía una playera azul marino del equipo Cowboys de Dallas y una cachucha del mismo equipo de futbol americano.
Ante la falta de resultados, la familia recurrió a redes sociales. Compartieron su pesquisa en grupos con presencia en las zonas de Anapra, El Retiro y la colonia Felipe Ángeles, al poniente de la ciudad. En esas publicaciones también se difundía la recompensa de 200 mil pesos que ofrecía la Comisión Local de Búsqueda del Estado de Chihuahua a quien proporcionara información que ayudara a localizarlo.
La espera se prolongó hasta ayer lunes, cuando la Fiscalía informó que realizó un cateo en una vivienda deshabitada de la colonia Sara Lugo, ubicada sobre el bulevar Norzagaray, en el cruce con la calle Zagu.
En el lugar, personal de la Dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, del área de Antropología, llevó a cabo un sondeo y excavación en un baño del inmueble, donde fue localizado un cuerpo en avanzado estado de descomposición.
De acuerdo con la información oficial, el cateo se realizó como parte de la investigación relacionada con la desaparición de Alejandro M. G. Al cuerpo localizado se le practicó la necropsia correspondiente, determinándose como causa de muerte hemorragia cerebral traumática consecutiva a golpes.
Hasta el momento, las autoridades se encuentran en espera del dictamen pericial definitivo, tras el cual podría confirmarse oficialmente que se trata de la persona buscada desde hace más de un año.
Mientras tanto, la historia de Alejandro se suma a la de decenas de personas desaparecidas en Ciudad Juárez, cuyas familias continúan viviendo en una espera que, en muchos casos, no termina con respuestas, sino con más dolor acumulado.
Queremos saber dónde está mi padre: Víctimas de funeraria Del Carmen
Los imputados Nancy Iveth y su hijo Roberto Isaac tuvieron la oportunidad de decir qué hicieron con el cuerpo de Daniel Méndez y no lo hicieron; los vinculan a proceso penal por fraude y por el delito de inhumación, exhumación y respeto de cadáveres
Por José Estrada
Sin identificar, el cuerpo descuartizado hallado en el dique junto a la planta eléctrica
La necropsia confirmó que murió por las torturas que sufrió antes de ser desmembrado
Por Teófilo Alvarado
Johana, la mujer detenida con una carretilla y un cuerpo en Las Haciendas
Un hombre que la acompañaba a empujar el cuerpo logró escapar y hasta ahora permanece prófugo
Por Redacción
En proceso de identificación, cuerpo quemado cerca de santa muerte
Posibles familiares ya se acercaron a Fiscalía para cumplir protocolos y reclamar los restos
Por Carlos Omar Barranco