Jonathan López Dozal, un estudiante de 23 años, llegó al Centro de Rehabilitación Integral Física para realizar su servicio social, descubrió que el taller de prótesis llevaba tiempo cerrado.
Se capacitó durante 9 meses para reabrirlo y ahora 3 personas al mes reciben sus aparatos, mientras 80 esperan la oportunidad de obtener uno.