La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el tema del envío de petróleo de México a Cuba se resolverá por la vía diplomática, en medio de las presiones del gobierno estadounidense para frenar ese suministro.
Sheinbaum señaló que su administración no tomará decisiones precipitadas ni unilaterales y que se buscará una salida negociada, manteniendo una postura de respeto en la relación bilateral con Estados Unidos. Subrayó que el apoyo a Cuba tiene un enfoque humanitario, especialmente ante la crisis energética que enfrenta la isla.
La mandataria también aclaró que el tema no fue abordado directamente en su más reciente comunicación con el presidente estadounidense Donald Trump, pese a versiones difundidas desde Washington que apuntaban a un reclamo explícito por el envío de crudo mexicano.
Mientras se define el futuro del suministro petrolero, Sheinbaum informó que México continuará enviando ayuda humanitaria a Cuba, incluyendo otros insumos básicos, como parte de la política exterior del país.
El posicionamiento del gobierno federal busca desactivar el conflicto sin escalar tensiones diplomáticas, en un escenario regional marcado por sanciones, presiones políticas y el endurecimiento del discurso de Estados Unidos hacia la isla caribeña.