Los días previos a la visita del secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana del gobierno federal, Alfonso Durazo Montaño, para participar en la reunión de seguridad de la zona noroeste que presidió el gobernador Javier Corral, la administración corralista afinó la puntería con exigencias, reclamos e ingratitud.
El miércoles el fiscal zona norte Jorge Nava reaccionó al homicidio de una pequeña de cinco años en un kínder, exigiendo mayor presencia del Gobierno federal en la frontera, reprochando por enésima vez que la mayoría de los homicidios que ocurren en Juárez están vinculados con delincuencia organizada y esa es una tarea que compete a la instancia federal.
Ni modo que Nava no supiera que al día siguiente llegarían efectivos de la Guardia Nacional a la frontera. Hizo con que no sabía y le salió bien.
Luego se supo que la faramalla estaba dirigida desde la avenida Aldama, cuando el jueves el gobernador le atribuyó el crédito de dos operativos, uno para detener a líderes de grupos criminales en Nonoava y el otro para neutralizar un enfrentamiento en Madera, solo a la Fiscalía estatal y al Ejército.
Dejó de lado la participación que tuvo en las acciones la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, a través de la División de Fuerzas Federales de la Policía Federal. Apenas hizo referencia al grupo de Coordinación para la Construcción de la Paz como el organismo en donde se planearon las estrategias.
Sería demasiado ingenuo pensar que la mala memoria de Corral fue fortuita y siendo la primera vez que la administración estatal puede levantar una victoria en un enfrentamiento importante con criminales, lo menos que se hubiera esperado es un reconocimiento a todos los que intervinieron.
Nadie olvida la humillación de que fueron objeto una decena de agentes estatales cuando en Ignacio Zaragoza una horda de criminales llegó a masacrar a ocho personas sin que nadie pudiera hacerles frente.
Tampoco puede olvidarse cuando en las detenciones de El 80 y de El Sixto, líderes de una de las organizaciones delictivas más peligrosas que operan en territorio estatal, el gobierno de Peña Nieto, en voz del entonces secretario de Gobernación Alfonso Navarrete Prida, dejó fuera de la operación al Gobierno estatal.
El factor que determinó el éxito en Madera y Nonoava el pasado lunes fue el trabajo coordinado y el apoyo de las fuerzas federales y el Ejército.
El propio Corral dijo al inicio de su Gobierno que solos, los estatales, no podrían enfrentar a los criminales en la Sierra, ¿por qué entonces regatear el mérito y un día después, con el secretario a un lado, insistir en el discurso de que la seguridad no debe mezclarse con intereses políticos?
Es más mezquino el hipócrita que el que actúa con una abierta bandera ideológica y así desacredita al contrario; al menos, lo hace de frente.
Fiscal Anticorrupción irá a la SCJN por el caso Javier Corral
Abelardo Valenzuela Holguín argumentó que dichas decisiones tomadas sobre la competencia federal violan la Ley de Coordinación Fiscal, el pacto federal y la Constitución
Corralismo vuelve al radar judicial: reabren investigación por extorsión contra Maclovio Murillo
El exconsejero jurídico del exgobernador y hoy senador Javier Corral, enfrentará de nuevo cargos tras un amparo federal
Alerta el Sistema Estatal Anticorrupción: fallo en favor de Corral pone en riesgo la fiscalización de los recursos públicos
Al desconocer la competencia de las instancias locales para sancionar desvíos con dinero procedente de la Federación, se deja en peligro la rendición de cuentas
Asegura Fiscalía Anticorrupción cabaña a Javier Corral en la Sierra Tarahumara
El inmueble, ubicado en una zona exclusiva de la Sierra Tarahumara, fue asegurado como parte de una investigación por peculado agravado contra el exgobernador de Chihuahua
Por Redacción