Cuando le pidieron hacer una escultura en honor a Benito Juárez, el escultor Sebastian no quiso hacer una escultura de forma humana, con la cara del Benemérito, como hay cientos en el mundo.
Eso habría sido algo sumamente ordinario, sin un significado profundo, advirtió el hombre, que hoy, con casi 80 años de edad, sigue creando obras monumentales.

Después que le solicitaron que hiciera una escultura en honor al Benemérito, Sebastian recordó que Juárez le había devuelto el origen prehispánico al nombre de México.
“Cuando me piden un monumento al Benemérito, yo no iba a hacer un monote con la cara de Don Benito, sino algo más profundo que estuviera relacionado con él”, comentó el artista en una entrevista con Norte Digital.
En la época en que Juárez consolidó la República y vino a fundar aquí la capital del país, quitó de la palabra México la J mestiza y le puso la X mexicana, cuyos orígenes se remontan a los sonidos de las lenguas prehispánicas.
Por eso en la X están representados símbolos del Calendario Azteca, como los cuatro rumbos del universo, del Nahui Ollin, que en el centro tiene el dios del sol y las volutas que son las serpientes, apuntó.
Actualmente, comentó, la X ya es un símbolo de identidad para los juarenses, quienes se han apropiado de ella y quieren tomarse fotos ahí, pero pocos conocen el origen de su diseño.
“La X de Juárez ya no es mía, es del pueblo, ya la quieren, se sacan fotos, como pasó en San Antonio, en la Puerta de la Amistad en la isla de Santa Elena en Montreal o en la puerta de Chihuahua”, expresó.

Sebastian estudió escultura, pintura y grabado en la Academia de Arte San Carlos de la Ciudad de México y desde que era adolescente se decantó por lo dúctil y las formas.
“Siempre había tenido la habilidad de visualizar el espacio en tercera dimensión, pero ahí entendí de qué se trataba y empecé a producir”, recordó.
A partir de los años 70, empezó a hacer obra monumental en países como su natal México, Estados Unidos, Canadá, Japón, Corea, Singapur, Israel, Egipto, Marruecos, España, Francia, Alemania, Irlanda, Islandia, Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil, Colombia, Panamá y Belice, entre otros.
La última está en Amán, Jordania, pero ahora, precisó, está esperando que acabe la guerra de Estados Unidos con Irán para poder acudir a la develación.
Sebastian ha realizado, de acuerdo a lo que él mismo señaló, 269 esculturas monumentales en todo el mundo.
Todas con la característica que tiene lo que es arte público o urbano: que puede ser visto por cualquier persona sin importar su condición social, raza, credo o ideología.

“Desde la época de las cavernas hasta hoy, el ser humano se ha esforzado por poner obras escultóricas en el espacio público, donde nadie tiene que pagar para verlo”, agregó.
Quizás por eso él mismo se define como “un artista urbano monumental”, cuyo destino es hacer arte que sea público.
Finalmente, el artista compartió que el ser humano deja su huella en el mundo a través del arte, que en su caso usa disciplinas científicas como la geometría, las matemáticas y la física.
En cada obra, enfatiza, debe haber algo de magia y misterio.
Contraloría Municipal investiga paradero de la escultura Génesis y deslindará responsabilidades
La dependencia abrió una investigación para esclarecer el traslado, extravío y abandono de la escultura donada a la ciudad en los años noventa, ante versiones contradictorias sobre su paradero y restauración
Ordenaron reubicar una escultura hace más de dos años y hoy no saben dónde está
El Cabildo autorizó moverla, pero nadie sabe dónde está; a dos años del acuerdo, la escultura Génesis se perdió dentro del propio Ayuntamiento
Francia irrumpe en X: investigan a Musk por el uso de Grok
Autoridades francesas registraron oficinas de la red social X como parte de una investigación penal sobre el funcionamiento de su inteligencia artificial Grok y la difusión de contenidos ilícitos
Miles de juarenses disfrutan proyección de concierto de Juan Gabriel en la Plaza de la X
Se proyectó el primer concierto que el artista ofreció en el Palacio de Bellas Artes el 9 de mayo de 1990
Por José Estrada