En otra ocasión les hablé de Coral Bracho (Ciudad de México, 1951), escritora, traductora y principalmente poeta. Tiene varios libros, como Peces de piel fugaz (1977), Ese espacio, ese jardín (2003), Cuarto de hotel (2007) y Si ríe el emperador (2010), por mencionar algunos. También ha ganado varios premios y ha obtenido varios reconocimientos, como el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes en 1981, el Xavier Villaurrutia en 2003, el Internacional de Poesía Jaime Sabines-Gatien Lapointe en 2011, entre otros.
Este día quiero hablarles de Marfa, Texas (2015) para iniciar el año con mucha poesía. Algo que distingue la composición de este y otros libros de Bracho es el uso del verso blanco, es decir, aquel que no tiene rima y que casi siempre está encabalgado, a saber, continúa la oración de un verso a otro. Este recurso genera tensión justamente en la estructura del poema entre los versos, así como en la sintaxis, ya que las oraciones están rotas. Así se ve en el siguiente ejemplo del poema “Hondos y curvos cortes”:
Las sombras de las delgadas ramas
del pino
se enroscan sobre su tronco
y calan en él.
Coral Bracho cuenta en una entrevista que este libro lo empezó a escribir en una estancia en esa ciudad de Texas, que hace frontera con Ojinaga y su hija la impulsó a que lo publicara. Aunque no todo el poemario está centrado en Marfa, sí se muestra el paisaje árido de esta parte del estado, así como otras localidades de la región, como Monterrey; tiene una serie de poemas dedicados a cipreses de la capital regiomontana.
Otro aspecto que resalta en este libro es la presencia del mundo vegetal, quizá la experiencia del paso por una ciudad menos “verde”, contraria a aquella de la que procede la poeta, agudicen los sentidos en relación con la flora, así hay un poema dedicado al enebro de la ventana, el pasto son crines, aparecen pinos en los versos, pastizales, arbustos, acacias, raíces, tunas, flores, árboles, incluso maleza.
Apenas de forma tenue aparecen algunas problemáticas como la migración, la violencia, el desequilibrio ambiental en un poema como “Reacción en cadena”. Los poemas de este libro son postales que permiten introducirse en ese mundo capturado en un momento preciso, además del reto que implica desentrañar las imágenes poéticas de Coral Bracho, magníficas siempre. Empiecen este año leyendo poesía como la de la gran Bracho.
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