En medio de una profunda tristeza de los familiares, que lloraban de manera desconsolada, le dieron el último adiós a “Mis Ojitos Bonitos”, cuya partida, fue amenizada con música de banda, así como con globos blancos, que representaban el alma del pequeño, a la que le dijeron “¡Vuela alto, Eithan!”.
Texto: José Estrada
Edición: José Zamora