Aunque las autoridades aseguran que el fuego está controlado, eso no significa que esté apagado.
Las llantas deberán consumirse por completo, un proceso que podría durar días o incluso semanas.
Mientras tanto, el incendio continuará liberando humo negro, partículas finas y sustancias tóxicas que afectan la calidad del aire. En Norte Digital te explicamos qué significa realmente que un incendio esté ‘controlado’ y cuáles son los riesgos que aún persisten.