Desde el púlpito de la Misión de Guadalupe y leyendo los nombres de mujeres asesinadas en Juárez, el sacerdote Javier Álvarez Armendáriz, ofició una misa para enfatizar que “todos tenemos esa misma dignidad de ser libres, de tener la vida, de ser encontrados si nos perdemos, de estar con aquellos a quienes más amamos; esa es la justicia de Dios”.
Después de la celebración eucarística celebrada el sábado 1 de agosto, los participantes exigieron justicia para víctimas de homicidio y personas desaparecidas.