A principios de la década de los 2000, la cineasta chihuahuense Lourdes Portillo visitó Ciudad Juárez para filmar el documental Señorita Extraviada, a través del cual denunció lo que acontecía en la frontera mexicana con los asesinatos de mujeres. Ese fue uno de los primeros documentales que expusieron la indolencia y la desidia institucional, alrededor de las víctimas y sus familias.
La maquila ya no es lo que era
15 enero, 2026