El tema sería divertido si no implicara interés común con potenciales impactos multimillonarios sobre la población. En términos económicos cada ejercicio gubernamental representa 3 mil millones de pesos en el municipio y 70 mil millones en el estado. Todito dinero público.
Es para soltar los pulmones de risa nomás imaginar el sufrimiento de varios actores políticos muy conocidos frente a las deslealtades, traiciones, cochupos y trampas que se ponen entre ellos. Al final del día el premio puede valer la pena.
El primero en dar la sorpresa estos días fue Víctor Valencia de los Santos, un antiguo activo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que ha sido de todo, desde líder juvenil hasta alto funcionario estatal y federal. Su gen es absolutamente tricolor, así que ha sufrido la férrea disciplina priista, pero también gozado las mieles del poder.
Dentro del PRI Valencia ha venido de la mano con el célebre baecismo, rival acérrimo interno del duartismo, hoy en el poder estatal, incluida la posesión de la candidatura a gobernador que encabeza Enrique Serrano.
Víctor se apareció públicamente el miércoles aceptando la “coordinación de agenda legislativa” para Serrano. ¡Insólito e increíble! Apenas unos días antes andaba coordinando pero la campaña del independiente Armando Cabada para la Presidencia municipal de Juárez. No era un fantasma el que posó para la foto al lado de Serrano, era su compadre… de carne y hueso.
A Teto Murguía no lo calentó ni el sol veraniego. Después de La China Nora, su corazón grasosito no puede ser infartado por otro priista que el mismo Valencia. El grito en el cielo. Las risas del respetable.
Debió el candidato del PRI a la alcaldía ser atendido directamente por su ahora médico de cabecera, Manlio Fabio Beltrones, para evitar el soponcio. Terapias y fomentos de agua tibia en las posaderas. Le explicaron que Valencia fue llevado con Serrano para que no le haga mosca en Juárez con Cabada. Respiro de alivio.
Igual golpe, o mayor, recibió Palacio de Gobierno. Ahí Valencia no solo es considerado antipriista, sino rechazado de plano. Ni un vaso de agua en los seis años. De muy lejos, como apestado.
Pero ya sabemos que Palacio puede bajar hasta el infierno para conseguir acuerdos políticos, así que las conjeturas iniciales brotaron a raudales en el sentido de dar cabida a Valencia para poner bajo varias lápidas a quien no ha sido santo de la devoción de Palacio ni mucho menos de Serrano, precisamente Héctor Murguía Lardizábal.
Las aclaraciones llegaron casi en automático. Ni Palacio ni Serrano fuman a Murguía y este lo sabe, pero no pueden darse el lujo de perder los pesos por los centavos. Así que ni cuernos ni deslealtades. No ahora.
Tanto operadores de Murguía como de Serrano ya estaban dispuestos a promover el voto cruzado porque no se tragan ni con miel virgen y un broche para tender ropa en la nariz. Las implicaciones hubieran sido de pronósticos reservados para el PRI chihuahuense.
Teto considera que puede ganar solito la alcaldía y varios integrantes del equipo de Serrano sostienen que las comen ardiendo y las avientan humeando, sobre todo la coordinadora general de la campaña, la siempre soberbia maestra Adriana Terrazas, cuyo mal carácter y mal tino empiezan a pasar factura en la campaña. Siente que nadie la merece.
Se sacaron la lengua ambos equipos, se pisaron los callos, se mandaron mensajes de contenido impublicable; hubo la intervención de Palacio y el PRI nacional, se brindaron muestras de que trabajarían coordinadamente y hoy las cosas han cambiado, al menos temporalmente. Ya sienten el clima distinto.
Tanto los tetos como los serranos han debido demostrar que ni el primero trabaja para otro proyecto por la gubernatura que no sea el priista y el segundo que su candidato a la alcaldía es Murguía.
Esa relación y esos acuerdos están prendidos con alfileres (a ver si no llega Zedillo y se los quita), de ahí la electrizantes dudas sobre el movimiento Valencia hacia Serrano.
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El público goza lo que acontece en la cúpula política. Se divierte por esa pasión inexplicable de los políticos por el poder. Hace memes a su costa; también muchas parodias hilarantes hasta explotar las tazas de café, la cuba o la michelada.
Es inexplicable no por el dinero que hay de por medio, sino por los perjuicios emocionales que el poder les ocasiona: gastritis, colitis, infartos, insomnios, fracturas, hemorroides, inquietud, desasosiego, desconfianza hacia todo y hacia todos, pero hay adicción al poder público y son miles, millones de personas las que están en sus manos. Sí hay que reírnos, entonces, pero nomás poquito.
Mirone debe admitir que escuchó, por ejemplo, con bastante morbo la reacción de ¿auténtica sorpresa? que tuvo Armando Cabada cuando supo que su principal impulsor político, su compadre consentido, Víctor, había sido presentado en Chihuahua capital como flamante coordinador de Serrano para temas legislativos.
Apenas unos días antes Valencia siguió jefaturando los trabajos de campaña en el cuarto de guerra del candidato independiente a la Presidencia municipal.
Le informó Valencia a Cabada que se trasladaría a la capital del estado pero para participar en reuniones de planeación y trabajo de la candidata del PRI a la alcaldía de allá, Lucía Chavira. Y se la creyó porque, efectivamente, Lucía es integrante del baecismo tanto como Valencia.
Fue una sorpresa para Armando enterarse que su compadre no apareció en público con Lucía pero sí con Enrique Serrano.
El golpe pegó en el rostro también de quienes forman parte del equipo de Así las Cosas Armando: el expriista Leopoldo Canizales saltó de su silla, igual que la expanista María Antonieta Pérez, que se consideraban con el equipo completo para patear el trasero del bocón Murguía. Ahora deben rearmar el cuadro. Nunca les agradó Valencia, ahora menos. Como dijo Arjona: ahora a purgar fantasmas.
También enfrenta problemas Cabada con su principal financiador, Rodolfo “El Güero” Martínez, un fuerte empresario que de por vida ha sido patrocinador de campañas priistas; también ha sido beneficiario de sus gobiernos. No únicamente gasta, también ingresa. La filantropía electoral no existe.
Dicho empresario fue superamigo de Murguía. Fue de los primeros en juramentar a su lado cuando Teto quiso ser candidato a gobernador en el 2010. El hoy aspirante a la alcaldía usaba los hangares de las empresas de Martínez como si fuera suyos, por su puesto también sus aeronaves.
Sepa Dios qué ocurrió pero hoy no se quieren. Martínez decidió apoyar a Cabada, pero seguramente igual que ocurrirá con Cabada en el Canal 44, al empresario ya le dieron un apretón de presupuesto en Gobierno para que si no apoya a Teto por lo menos no afecte al Revolucionario Institucional.
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Es muy amplio el contexto en este solo movimiento Valencia-Serrano.
Por una parte, el Movimiento Ciudadano, con Cruz Pérez Cuéllar como candidato a la gubernatura, tiene en firme que su candidato a la alcaldía es Cabada, pero Armando no ha profesado su amor en público al Movimiento Ciudadano.
Hace apenas unas semanas fue muy comentada la comida que sostuvieron en el populoso Shangri–La justamente Valencia de los Santos y Pérez Cuéllar, donde habrían amarrado los correspondientes acuerdos en relación con Cabada.
Pero luego vino el soponcio para el propio Pérez Cuéllar: Armando se ha resistido a admitir que existe acuerdo con el Movimiento Ciudadano, y ahora decidió aparecer en público pero con el candidato del PAN, Javier Corral Jurado.
Esa reunión en jueves por la mañana, en el aeropuerto de esta frontera, dejó mudo a Pérez Cuéllar. Corral es su oponente en esta y cualquier otra vida. En lo político y en lo personal. Si se encuentran se pellizcan.
A pesar de la situación embarazosa, Cabada sigue con su objetivo. Nunca pensó que llegaría tan lejos cuando Víctor (¿o alguien más?) lo enroló en la “aventura”. El número de firmas obtenido lo convenció de que el triunfo era viable, pero ahora le falta concretar algunos ajustes precisamente por lo ocurrido, y entre las decisiones que debe tomar está la de si apoya a Serrano por la gubernatura… o al independiente Chacho Barraza, o en efecto trabaja por Pérez Cuéllar y el Movimiento Ciudadano.
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Otro impacto en otro escenario en el mismo contexto: Vicky Caraveo. La buena lideresa social que, por decirlo en términos coloquiales, ha echado por delante los ovarios y va perfilando su búsqueda de la Presidencia municipal… a pesar del PAN… ¡¡¡de la que es candidata!!!
– ¡Cállate!
– ¡Cállate!
– ¡Cállate!
Le bufó tres veces en su cara a Vicky un maleducado misógino Ramón Galindo Noriega.
Victoria estuvo convocada en un encuentro megasecreto para revisar las tendencias a la gubernatura que inicialmente favorecían a Javier Corral, pero luego tomaron la curva del declive. Buscarían explicaciones y emprenderían las acciones correspondientes.
El experto en matemáticas electorales por el lado panista ha sido Poncho Arronte. Es viejo gruñón pero buena onda. Él presentaría las estadísticas en relación con la campaña estatal.
Pero el encuentro secreto tenía otro objetivo más secreto para varios de los asistentes: Javier Corral, Carlos Angulo, Pancho Barrio, los enviados del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), etc. Ellos iban por la evaluación sí de una campaña, pero la de Vicky, que ni siquiera había empezado.
La responsabilizaron por tener un impacto negativo en la campaña de Corral y le insinuaron que debía abandonar la candidatura. Querían la nominación para el gritón Galindo Noriega.
Cuando todos ellos impulsaron a Caraveo para ir por la candidatura no le consideraban la menor oportunidad de ganar. Era por completo cuesta arriba, pero cuando llegó el factor independiente, Armando Cabada, consideraron que la votación del PRI se dividiría, que era posible derrotar a Teto y por lo tanto las condiciones para ellos mejorarían considerablemente… ¡¡¡Fuera Vicky!!!
– ¡¡¡El que se calla eres tú!!!–, le respondió en el mismo tono Caraveo a Galindo.
En aquel encuentro supersecreto del que ahora Mirone tiene parte del contenido sustancial ahí tratado, la candidata a la alcaldía buscaba reencausar la discusión y explicar sus razones sobre el escenario electoral en torno a su proyecto y en torno al proyecto estatal relacionado con Juárez.
Galindo ya no quería más explicaciones; él, Corral y varios de los presentes llegaron pensando en otra cosa muy distinta, tenían la mira puesta en tumbar a Vicky, no en “seguir perdiendo el tiempo” con sus argumentos.
Poncho Arronte reaccionó francamente enfurecido. Les pegó una recordada del 10 de Mayo, o varias, que aún deben zumbar en los oídos de Corral y compañía. Los encaró por permitir que Galindo le gritoneara de esa forma a una dama –así dijo– y también porque ella ni siquiera es panista y aceptó la candidatura a pesar de las circunstancias altamente negativas por las que atraviesa el Acción Nacional en Juárez… “No es de hombres”, les remachó Arronte.
Como siempre, Barrio, inmutable. Nomás iba de palero de Corral.
A Vicky la han asfixiado desde los comités estatal y municipal con decisiones que benefician exclusivamente a Corral. El candidato a la gubernatura se agandalló, por ejemplo, todos los spots de radio y tele. No ha dejado un solo segundo para su candidata en el municipio más importante de la entidad, Juárez, que representa el 40 por ciento de los votos en la entidad.
Al terminar el sonoro encuentro Vicky Caraveo concluyó determinada a continuar en el proyecto por la alcaldía; a pesar que la quisieron tirar, a pesar de la falta de recursos… a pesar de saber que Corral anduvo tratando de promover el voto cruzado con el independiente, su amigo, Armando Cabada. Si ahorita que no tiene el poder Corral apela a esas estrategias bajunas imaginemos lo que le importarán los chihuahuense ante la eventualidad de ser gobernador.
– Nuestros respetos, señora–, le dijeron en voz baja los representantes del comité nacional a Caraveo al finalizar la reunión.
Ella, Arronte y compañía pusieron manos a la obra, aventaron la anestesia que les tenía inyectada el PAN, iniciaron la confección de una estructura paralela de campaña (a la creada por el municipal y estatal) y van encaminados en serio por la alcaldía. Más asentados en la realidad, pero con máscara de apariencia: Corral, Pancho Barrio y Jorge Espinoza la acompañaron en su registro ante la Asamblea Municipal Electoral. El round es de Caraveo.
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Marco Quezada, el exalcalde chihuahuita, operó ayer la movilización para que el registro de su esposa Lucía Chavira resultara muy bueno en las oficinas del Instituto Estatal Electoral (IEE)..para unos fue un error no verlo llegar con la candidata al Municipio de Chihuahua ni subir al templete, para otro no tanto.
Sin embargo, casi nadie lo supo, pero Marco así lo quiso; porque amarró a más del 70% de todos los reunidos ahí no solo para que acompañen a Lucía en la campaña, sino a él mismo en los recorridos que hará a partir del jueves en la zona sur de la capital.
Lucía Chavira no quitó el dedo renglón sobre los temas de las fotomultas y el ViveBús, agregando la propuesta de un “Gobierno transparente”. Esto se lo festejó el candidato Enrique Serrano, quien aseguró que ningún gobernador apoyará tanto a un candidato a la alcaldía como lo hará él con Lucía.
Y llamó la atención que en la lista de regidores de la candidata destacan líderes universitarios como los suplentes.
Por cierto, en el juego de los intereses grupales se cayó Fidel Pérez Jr., el candidato a regidor impulsado por el diputado Eloy García Tarín, quien lo tuvo de suplente en su campaña, y ahora le resulta un duro revés, según esto.
Don Mirone