Es unánime la consideración que se tiene acerca del creador de la novela histórica, es decir, sir Walter Scott (Edimburgo, Escocia, 1771-Abbotsford House, Escocia, 1832), quien fue un narrador y poeta romántico muy prolífico y exitoso en su época. Tal fue el éxito de Scott que muchos copiaron su fórmula y comenzaron a escribir sus propias novelas históricas. No sólo eso, gracias a lo influyente de sus novelas, más de cien años después el teórico Georg Lukács tomó a Scott como modelo para conceptualizar lo que era la novela histórica. Algunas obras de Walter Scott son Waverley (1814), Guy Mannering o el astrólogo (1815), Rob Roy (1817) y El talismán (1825).
Este día les hablaré de Ivanhoe (1819), obra que está ambientada en el reino de Ricardo I, Corazón de León, a saber, el siglo XII. Esta novela histórica muestra los conflictos, crisis, angustias y vida cotidiana en unas comunidades inglesas ocupadas por los normandos mientras el rey Ricardo había ido a las cruzadas y se creía que estaba prisionero, por lo que su hermano, el príncipe Juan sin Tierra había usurpado el trono.
Algunos de los personajes principales, además de los señalados son el franklin (hidalgo) Cedric, padre de Ivanhoe y quien tiene a su cargo al porquerizo Gurth y al bufón Wamba. En la contextualización, Scott subraya los problemas por el idioma, incluso señala que la mezcla del sajón y normando es el antecedente del inglés moderno. La obra está llena de recursos de intriga, de enigmas que se desvelan poco a poco atrapando al lector.
Acompañamos a los héroes por los bosques ingleses llenos de salteadores, torneos en la liza en que se enfrentan los caballeros en sus caballos y con sus lanzas, así como la justa de tiro al blanco de los arqueros en que sobresale el líder de unos ladrones, el cual siempre lleva una capa con capucha verde y es el mejor arquero de la región; asistimos al asalto de un castillo y de conspiraciones a diestra y siniestra.
Walter Scott escribe en una carta que su intención con este tipo de novelas es que los lectores se interesen por ese pasado lejano que parece totalmente ajeno, pero que en su cotidianidad podía tener los mismos anhelos, las mismas angustias, temores y sueños como los puede tener un lector actual, además de conocer un poco más de Historia. De esa manera les invito a que lean esta gran novela.
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