El presidente del Consejo de Movilidad de Juárez (CMJ), Javier Venegas, expresó su respaldo al anuncio de la gobernadora María Eugenia Campos Galván, quien advirtió que podrían retirarse concesiones a transportistas que no han cumplido los compromisos de modernización de flota y cobertura alimentadora.
“Creo firmemente que la movilidad pública es un derecho colectivo que no puede estar supeditado al incumplimiento sistemático de los concesionarios”, remarcó el representante del organismo ciudadano.
Modernización pendiente y rutas incompletas
En Ciudad Juárez, más de la mitad de los autobuses urbanos están fuera del año-modelo permitido y existen rutas alimentadoras que aún faltan por implementarse, lo cual afecta la eficacia del Sistema BRT, señaló Venegas.
Recordó que el CMJ ya había advertido sobre esta situación: la cobertura alimentadora es incompleta y la flota de unidades tradicionales no se ha modernizado conforme a lo pactado.
El resultado, dijo, es una mala calidad del servicio, cobertura deficiente y limitada para el ciudadano, falta de cumplimiento de los concesionarios y pérdida de confianza de los usuarios, lo que deriva en mayor uso del automóvil particular, congestión, contaminación e inequidad en la movilidad.
Un programa escalonado para recuperar la confianza
Venegas propuso implementar un programa escalonado para garantizar que los recursos públicos ya invertidos “se traduzcan en un beneficio real”.
En dicho programa —precisó— se priorizarían la equidad y la cobertura, asegurándose de que las rutas más desfavorecidas se atiendan primero con alimentadoras. También sugirió reforzar los mecanismos de rendición de cuentas al concesionario, al sistema y al propio gobierno.
Hizo un llamado urgente a que los gobiernos estatal y municipal, los organismos reguladores y los concesionarios se comprometan a seguir participando en las mesas de trabajo del CMJ.
El propósito —remarcó— es que entre todos diseñen lo que denominó “Programa Escalonado de Retiro y Reposición de Unidades”, que incluiría cinco acciones concretas:
- Identificar de manera transparente y pública las concesiones cuyo grado de incumplimiento en año-modelo o cobertura alimentadora sea significativo.
- Priorizar la sustitución de las unidades más antiguas y en peor estado, de modo que el 50 por ciento de la flota cumpla con modelo, emisiones, accesibilidad y estándares ya acordados.
- Establecer un calendario realista, con plazos claros, para el retiro progresivo de unidades inadecuadas y la entrada en operación de nuevas unidades o rutas.
- Desplegar de forma prioritaria las rutas alimentadoras faltantes para garantizar que los usuarios de zonas periféricas accedan al sistema troncal con tiempos de espera razonables, tarifas justas y enlaces eficientes.
- Acompañar el programa con instrumentos de seguimiento, transparencia y sanción: reportes periódicos, indicadores de servicio (tiempo de espera, frecuencia, accesibilidad), vigilancia sobre el cumplimiento de las concesiones y, en caso de reiterados incumplimientos, cancelación o reasignación de concesiones.
Capacitación: clave para modernizar el servicio
“Consideramos que este programa escalonado debe contemplar también un plan de capacitación, porque los conductores y el personal de operación deben recibir actualización en temas como atención al usuario, seguridad vial, uso de nuevas tecnologías, rutas alimentadoras y mantenimiento de unidades modernas”, puntualizó.
De acuerdo con Venegas, esto permitirá que la modernización no sea solo de unidades, sino también del servicio.