Mientras que desde ayer se cerró el acceso de sur a norte de Ramón Rayón a Waterfill, debido a la construcción de un camellón para ordenar el tráfico hacia el puente internacional de esa zona, un vecino del sector solicitó ante autoridades electorales realizar un plebiscito contra la obra.
De acuerdo con información oficial difundida por la administración municipal, desde octubre del año pasado, tres meses antes del inicio de las obras que se realizan con recursos del Fideicomiso de Puentes Fronterizos de Chihuahua (FPFCH), personal de Atención Ciudadana del Municipio realizó reuniones con vecinos del sector para apoyarlos en resolver necesidades relacionadas con la infraestructura urbana.
El pasado 5 de diciembre, el coordinador de Seguridad Vial, Jesús Manuel García Reyes, acudió a otra reunión vecinal en la que, de acuerdo con un boletín del Municipio, les explicó en que consistían los trabajos que se realizan “para controlar el tráfico de quienes se dirigen al puente internacional Zaragoza”.
Sin embargo, el habitante del área David Silva emprendió una resistencia a la obra con el argumento de que afectará la movilidad de quienes viven en torno a ese sector.
El ciudadano presentó un documento en las oficinas del Instituto Estatal Electoral (IEE) en el que expone una “profunda y categórica inconformidad” por la que definió como una “decisión unilateral de la autoridad municipal” con relación al cierre permanente de la avenida Ramón Rayón en su intersección con la vialidad Waterfill, en el sentido de circulación de sur a norte.
La obstrucción tiene como consecuencia, sostuvo, una serie de graves y sistemáticas afectaciones a la movilidad urbana, a la fluidez del tránsito vehicular, a la seguridad peatonal y, consecuentemente, a la calidad de vida de miles de residentes y transeúntes que utilizan esta crucial arteria diariamente.
Por haberse hecho el cierre cuando la obra de construcción de un camellón en la vialidad aún está en proceso, Silva estimó que la medida adoptada “es prematura, irresponsable y demuestra una falta de planeación integral”.
La solicitud del plebiscito, dijo, está sustentada en el artículo 40 de la Ley Estatal de Participación Ciudadana del Estado de Chihuahua, que permite “someter a consulta popular actos, decisiones o políticas públicas de carácter trascendental que impacten significativamente la vida comunitaria y el orden público”.
“El cierre de una vialidad primaria como la Avenida Ramón Rayón, que funge como un corredor de conectividad vital en el suroriente de la ciudad, constituye sin lugar a dudas un acto con un carácter trascendental que debe ser consultado y decidido por la ciudadanía directamente afectada”, planteó.
En ese sentido, estimó que la voz y la opinión de la comunidad son esenciales para validar la necesidad, el diseño y la ejecución de proyectos de infraestructura urbana.
También, indicó, hubo incumplimiento de compromisos de la autoridad municipal para la habilitación, mejora y señalización adecuadas de las vías alternas, específicamente en la calle Algodoneros y otros posibles desvíos que no han recibido las adecuaciones necesarias como pavimentación, iluminación, semaforización, y en general, trabajos de mantenimiento.