¿Puede un chiste ocultar una historia de tristeza?
La niñita le dijo a su papá: “Me gustaría tener un hermanito”. El señor, bromeando, respondió: “Ya tienes un hermanito”. “¿Cuál?” –preguntó desconcertada la pequeña. “Es uno muy tímido –inventó el papá–, tanto que le da miedo que lo veas.
Por Catón