En la ciudad existen alrededor de 50 mil tomas clandestinas de agua, lo que representa el 12.9 por ciento de las 385 mil usuarios registrados que tiene la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS).
El director de la paraestatal, Sergio Nevárez Rodríguez, indicó que aparte de los recursos que no se recaudan por las tomas clandestinas, este tipo de instalaciones generan fugas de agua y una consecuente pérdida del recurso.
El funcionario señaló que muchas de esas cuentas están en edificaciones viejas que fueron conectadas a la red general cuando no había tanto control y regulación, pero ahora deben acatar las disposiciones vigentes y pagar su consumo.
Nevárez Rodríguez indicó que la paraestatal realiza un operativo para detectar esas propiedades para conectarlas de forma correcta, instalar un medidor y que paguen el servicio.
A finales del mes pasado, la descentralizada adquirió equipo para detectar las tomas clandestinas a través de mediciones de presión, que ya se está utilizando para esta tarea.