La madrugada de este sábado, Ojinaga vivió horas de tensión tras múltiples reportes de detonaciones de arma de fuego tanto en comunidades rurales como en diversos sectores de la zona urbana.
Según publicó mifrontera.net, los primeros avisos surgieron desde El Tecolote y El Divisadero, donde habitantes afirmaron haber escuchado ráfagas continuas. Minutos más tarde comenzaron a circular testimonios sobre actividad armada en puntos urbanos, lo que reforzó la preocupación de las familias que optaron por resguardarse en sus domicilios.
Medios locales como Noticiero Impacto BM Radio Ojinaga difundieron un comunicado de la presidencia municipal en el que se reconoce que el Subcentro Centinela (C7–911) recibió varios reportes de violencia en distintos puntos, principalmente en la zona sub-urbana y rural.
El mensaje oficial recomendó a la población extremar precauciones y circular lo menos posible mientras no se cuente con información completa de las autoridades competentes.

Uno de los indicios más tangibles de la gravedad de los hechos se observó en el Hospital Comunitario, donde arribó una ambulancia que trasladaba a una mujer lesionada por arma de fuego.
Su estado de salud no ha sido confirmado por fuentes oficiales, y el personal médico mantiene hermetismo respecto a su identidad y las circunstancias del ataque.
La tensión alcanzó incluso el lado estadounidense de la frontera. Joel Núñez Jr., jefe adjunto del Sheriff del Condado de Presidio (Texas), emitió una advertencia pública en redes sociales en la que señaló que se había reportado “fuerte actividad de disparos” en varios puntos de Ojinaga, entre ellos el sector de La Reyna y las inmediaciones de un supermercado.

Hizo un llamado de atención a la población texana a mantenerse alerta, lo que subraya la dimensión transfronteriza del episodio y la preocupación que genera incluso fuera del territorio mexicano.
El portal Entre Líneas también recogió que los reportes comenzaron a llegar desde la madrugada y que elementos federales ya realizaban patrullajes en zonas periféricas, aunque las autoridades estatales de Chihuahua no han difundido ningún parte oficial sobre la magnitud de los hechos, posibles enfrentamientos, rutas afectadas o detenciones.
Mientras se esclarece lo ocurrido, la presidencia municipal pidió a los habitantes evitar salidas innecesarias, mantenerse resguardados y reportar cualquier situación de riesgo al 9-1-1. En la ciudad persiste una sensación de alerta y expectativa ante la falta de información de los organismos estatales y federales encargados de la seguridad.