El robo de una camioneta de la agencia Saracho resultó una historia peculiar, tanto por lo que ocurrió como por las circunstancias que la rodean; desde la persona involucrada, encargada de vigilar el sitio, hasta su detención tras una denuncia de allanamiento en una notaría pública horas después de que cometió, al parecer, el primer delito.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 3 de la mañana del pasado domingo 29 de marzo, cuando un supervisor de la corporación de seguridad encargada de vigilar la agencia de vehículos, ubicada en Paseo Triunfo de la República y Francisco Márquez, recibió la llamada de un guardia a su cargo, según describió un fiscal durante la audiencia inicial del caso.
Se suponía que a esa hora tenía que relevar a José Antonio L.R., de 42 años y guardia que cubría el turno de las 7 de la noche a 3 de la mañana. Sin embargo, no lo encontraba por ningún lado y no podía entrar al local.
Esa llamada fue el primer indicio de que una situación extraña se había presentado durante la madrugada y el inicio de una cadena de comunicaciones que alertaron tanto a personal de la corporación de seguridad privada, como a los empleados de la agencia de autos.
El encargado de mantenimiento llegó al lugar, le abrió la puerta al guardia, quien hizo un recorrido y notó el desastre que ocurrió; encontró en el piso cristales rotos, no solo de una de las ventanas principales, sino también de diversas oficinas.
También había puertas forzadas, papeles revueltos y, en uno de los mostradores de servicio al cliente estaba una caja fuerte abierta, así como el contenedor donde guardaban las llaves de las unidades, estaban desordenadas y se dieron cuenta que faltaba una.
Fue la confirmación de una alerta que literalmente despertó a todos los encargados de la seguridad del negocio; mientras el representante legal atendía a personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) que llegó a la escena para comenzar con las indagatorias, la dueña del negocio reclamaba airadamente a los empleados del servicio de seguridad cómo es que permitieron que el atraco ocurriera.
“¿Por qué no se fijan a quién contratan?”, recordó uno de los testigos que rindió su declaración ante agentes del Ministerio Público.
Los primeros indicios indicaban que el probable responsable de los hechos era el guardia de seguridad, ya que era la única persona que tenía acceso a la agencia a la hora del robo.
Asimismo, las cámaras de videovigilancia lo ubicaban en el lugar desde horas antes de que ocurrieran los hechos. Además, el vigilante dejó de responder las llamadas de sus jefes, lo que incrementó las sospechas en su contra.
Según avalúos, los daños provocados en el establecimiento son superiores a los 900 mil pesos, incluido el costo de la unidad robada, una camioneta Buick Encore negra modelo 2026; además la cantidad de 70 mil pesos en efectivo, así como destrozos en puertas y ventanas, cuya reparación cuesta aproximadamente 28 mil pesos.

La detención por agentes municipales dentro de una notaría pública
Una vez que concluyó el levantamiento de evidencias en el negocio, el representante legal de la empresa, tuvo que interponer una denuncia ante el Ministerio Público en las instalaciones de la FGE.
Al tiempo en que demostraba que la empresa era dueña de la unidad robada, agentes de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM), recibieron un llamado de emergencia desde una notaría pública.
El encargado de esa oficina mencionó que, por medio de cámaras de seguridad, observó a un hombre que estaba en el interior, mismo que actuaba como si estuviera buscando algún objeto de valor.
Entonces, el notario y uno de sus vecinos ingresaron al lugar para encarar y detener al hombre, situación que lograron y estaban en espera de que la Policía fuera a arrestarlo.
Al entrevistarse con el sospechoso y buscar su nombre en la Plataforma Juárez, los agentes se percataron que también era señalado como presunto responsable de participar en el robo de la agencia automotriz esa misma madrugada.
Se percataron que conducía la camioneta que había sido reportada como robada.
Los agentes refirieron en su informe que el hombre dijo que, efectivamente, era guardia de seguridad de la agencia de vehículos y que tenía una autorización para llevarse la unidad, pero terminó detenido por el allanamiento a la notaría.
Todo quedó captado en video
Como parte central de la carga probatoria del Ministerio Público se presentaron fragmentos del video de la cámara de seguridad de la agencia, en el que se observó de manera detallada cómo fue que el hombre cometió los delitos de robo agravado y daños en perjuicio de la empresa de automóviles.
Alrededor de las 11 de la noche de ese día, se observa que el sospechoso recibe una llamada, posteriormente, empieza a moverse de una oficina a la otra, incluso, se percibe que intenta abrir una puerta, pero no tiene éxito.
Después, se ve como José Antonio toma un extintor y empieza a romper puertas y ventanas para ingresar a los espacios de cobranza, finanzas, atención al público, entre otros espacios.
Además, se observa el momento en el que lleva la caja fuerte al mostrador de servicio a clientes, logra abrirla y sacar todo el dinero que había en su interior.
En el video, se distingue el momento en el que empieza a revisar las unidades y cómo, después de varios intentos, se prenden los faros delanteros de la camioneta, luego utiliza el extintor para romper la ventana principal de la agencia y sacarla por una de las rampas.
Una vez afuera, el hombre maneja hasta el portón, lo abre, sube de nuevo al vehículo, pero se baja por última vez para cerrarlo e irse del lugar.
El Ministerio Público agregó que en algunos fragmentos de la grabación de la cámara de seguridad, que tiene una duración aproximada de una hora, se alcanza a distinguir el rostro, grabado de frente, de José Antonio, por lo que se confirma su posible participación en el robo.
Una vez que terminó la presentación de la FGE, la defensa del imputado afirmó que no contaba con algún argumento o medio de prueba que pudiera verter en favor de su representado.
Solicitó al juez de Control, Carlos Jaime Rodríguez, que resolviera la situación jurídica del imputado “lo antes posible”, para lo cual renunció a los términos constitucionales para reunir evidencia a su favor.
Ante esa situación, el juez dio la razón a la mesa acusadora y dictó auto de vinculación a proceso penal en contra de José Antonio por los delitos de robo agravado y daños.
Vestido con el mismo uniforme con el que cometió el atraco y aparentemente resignado, aceptó el proceso que enfrentará.
Tendrá que esperar, bajo la medida cautelar de prisión preventiva, los dos meses de plazo de investigación complementaria que tendrán las partes para recolectar evidencia, de cara a un potencial juicio oral en su contra.
Le dan nuevo auto… de vinculación por llevarse camioneta de Saracho
Defensa no aportó pruebas en favor del imputado, por lo que renunció al término constitucional y pidió que se resolviera la situación jurídica lo antes posible
Conductor de trasporte por plataforma se debate entre la vida y la muerte tras asalto en la Anáhuac
Fue acuchillado en cara, cabeza y costados por tres pasajeros que lo despojaron de su vehículo y pertenencias
Por esto dieron con el guardia que robó vehículo en agencia Saracho
El sistema de rastreo del vehículo fue clave para ubicar la unidad y apuntar hacia un posible responsable interno
Ya salió el peine; presenta Policía Municipal a guardia que robó en agencia de autos
El hombre se identificó como José Antonio L. R., fue detenido por particulares en la colonia Partido Iglesias esta mañana cuando dañaba oficinas de Notaría Pública