Los 270 perros rescatados que resguarda la Asociación Protectora de Animales de la Calle (APAC) necesitan alimento y cuidados mientras encuentran una familia. Para apoyarlos, una estudiante de la UACH en Ciudad Juárez organizó una colecta de croquetas y artículos de limpieza, pero hasta ahora la respuesta ha sido escasa.
Paola Cota, impulsora de la campaña, explicó que la convocatoria comenzó a difundirse en la universidad desde hace un par de semanas.
“Hemos recibido muy poco apoyo, lamentablemente”, mencionó.
Las donaciones se recibirán hasta el 4 de noviembre, en el segundo piso del edificio principal de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, en la calle Henry Dunant. Puede participar cualquier persona, además de estudiantes y personal universitario.
Actualmente, APAC resguarda alrededor de 270 perros que buscan una familia mediante procesos de adopción responsable. Su manutención requiere una cantidad considerable de alimento, explicó Ana Félix, dueña del refugio.
Cota consideró preocupante que un espacio dedicado al rescate de animales y a atender el problema de los perros en situación de calle reciba tan poco apoyo, pese a la importancia de su labor social.
“Una labor que coopera tanto al problema de los perros callejeros esté recibiendo tan, pero tan poquito apoyo”, expresó.
Ayudar también es esterilizar y adoptar con responsabilidad
La estudiante señaló que la falta de responsabilidad de la población contribuye a la presencia de perros en las calles. Entre las prácticas que agravan el problema mencionó la compra de animales sin considerar las obligaciones que implica tenerlos, el abandono y las peleas de perros.
También destacó la falta de esterilización como una de las causas de la “reproducción descontrolada”. Explicó que un perro puede escapar de su hogar y regresar después de aparearse, lo que deriva en camadas que, según señaló, casi siempre terminan en la calle.
Por ello, planteó la necesidad de fomentar la esterilización, la adopción responsable y una mayor conciencia sobre las necesidades de los animales de compañía.
“Tener un perro no es para tenerlo amarrado en el techo, es para darle una vida digna, que tenga agua, comida limpia, su respectivo paseo y esparcimiento”, sostuvo.
El refugio necesita apoyo de la comunidad
Cota advirtió que la normalización de la violencia contra los animales también representa un problema social. Indicó que desde la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales han canalizado casos de maltrato animal y observado situaciones que, a su juicio, requieren atención por su posible relación con otras manifestaciones de violencia.
“La crueldad siempre inicia por los seres vivos inocentes, como los animales, después pasa a niños, después a personas vulnerables”, afirmó.
Añadió que la indiferencia ante el sufrimiento animal refleja una pérdida de sensibilidad y responsabilidad colectiva, en una ciudad donde la presencia de perros en situación de calle también puede derivar en ataques contra personas.
Ante este panorama, reconoció la importancia de espacios como APAC, que, además de rescatar animales y buscarles familias, promueven la sensibilización mediante visitas de grupos escolares y laborales.
Sin embargo, indicó que los rescatistas no pueden atender por sí solos una problemática de esta magnitud. Por ello, propuso fortalecer el apoyo institucional, destinar más recursos a la atención animal y mejorar la regulación para prevenir el maltrato.
Asimismo, se pronunció por endurecer las sanciones contra quienes ejerzan violencia extrema contra los animales, al considerar que las agresiones deben tener consecuencias proporcionales a su gravedad.
Mientras se buscan soluciones de fondo al abandono y la sobrepoblación, donar croquetas o artículos de limpieza permite ayudar a cubrir las necesidades inmediatas de los 270 perros del refugio.