Integrantes de la Asociación de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Sobrevivientes de la Guerra Sucia en México (Fedefam) realizaron una protesta en la estatua del exgobernador Óscar Flores Sánchez, para señalar que el político chihuahuense fue uno de los principales represores durante el periodo conocido como la Guerra Sucia.
Miguel Lerma, víctima de tortura, reclamó que el mayor periodo de represión ocurrió durante la gestión de Flores Sánchez, por lo que -acompañado de todos los protestantes- expresó que la intención es que se remueva el monumento y en su lugar se instale un memorial para las víctimas.
Video: José Estrada
Edición: Christian Torres