El albergue para migrantes Kiki Romero seguirá funcionando, hasta que el DIF nacional construya un nuevo espacio de atención a migrantes, según confirmó Santiago González, titular de la Dirección Municipal de Derechos Humanos.
Lo anterior, luego de que el alcalde Cruz Pérez Cuéllar informó que el gimnasio municipal referido localizado entre avenida De los Aztecas y Codorniz, será utilizado para activar deportivamente a los jóvenes de la colonia Granjas de Chapultepec y alrededores.
El presidente comentó también que el DIF nacional hará una inversión en Juárez de 250 millones de pesos, para abrir cuatro espacios.
Dijo que en el caso del albergue para migrantes, estaría terminado para fin de año 2024, para que la gente que se atienda en el Kiki Romero, se traslade a otro lado cuyo domicilio no precisó.
Sobre los cuatro espacios que se construyen con inversión de 250 millones del DIF nacional, aclaró que también se utilizarán para atender migración interna o desplazados que llegan a esta frontera con familias.
Acerca del tema de los albergues, el director Municipal de Derechos Humanos señaló a Norte Digital que aparte del Kiki Romero está en funciones el albergue de la colonia Felipe Ángeles, en el cruce de Arroyo del Mimbre y Tabaco.
Este último será reinaugurado próximamente, aunque está en funciones desde el pasado mes de febrero.
Afirma EU que aspirantes a migrantes pueden “debilitar a los cárteles”
Diseñan campaña dirigida a personas que quieren ir ilegalmente a ese país, para que se abstengan y así no contribuyan con el crimen organizado
Cae en Nuevo México a guatemalteca indocumentada que extorsionaba a otros migrantes
Elementos del Sector El Paso realizaron la detención de la mujer en Santa Fe, Nuevo México
Personas tuteladas por DIF estatal continuarán en albergue Santa María
Son atendidos en ese centro 33 niños y ocho adultos mayores que no requieren muchos cuidados médicos
Caen otros 8 presuntos traficantes de personas; 3 son menores de edad
Tenían a 14 migrantes incomunicados y fueron detectados cuando llevaban a cabo actividades cercanas al río Bravo que despertaron las sospechas de policías estatales