La ola migrante no se detiene, avanza hasta desparramarse en las orillas del Bravo, ansiosa de atravesar el muro de acero. Hombres, mujeres y niños enfilan rumbo a la línea divisoria, con la esperanza de que del “otro lado” les abran las puertas.
Es una burla… nadie nos está apoyando: deudos de Plenitud
23 mayo, 2026