Servir hasta el límite

1 enero, 2017 | 5:00 am

Miguel Vargas | NorteDigital

La salida de Jorge González Nicolás no fue motivada por la presiones que desde su nombramiento ejerció el gobernador Javier Corral, asegura

Foto: Norte

“Me retiro con la cara en alto, con la satisfacción de haber servido, no sé si con éxito, pero sin duda hasta el límite de mis capacidades… me voy además sin ningún rencor, porque yo vine a cumplir con mi trabajo y fue mucha más la gente que me apoyó que la que no me apoyó”.

Así se despidió el viernes pasado Jorge González Nicolás del cargo que ocupó al frente de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) por dos meses y 20 días, tiempo en que el gobernador Javier Corral y el alcalde Armando Cabada se enfrascaron en una guerra pública por su nombramiento.

En entrevista exclusiva con NORTE, González Nicolás niega que su sorpresiva renuncia se deba a la afectación que su nombramiento generó en la relación de ambos gobernantes.

“Si mi salida sirve para que esa relación institucional se mejore, me sentiré satisfecho porque no hay otra forma de trabajar más que coordinadamente”, expresa.

Insiste en que se retira con la cara en alto porque el trabajo realizado lo hizo inspirado en el amor que esta ciudad le provoca, ya que aquí vive y ha sido desde siempre el hogar de su familia.

“Serví hasta el límite de mis capacidades y hoy me retiro sin dolo, sin rencores y muy satisfecho de contribuirle a mi ciudad, a mi estado… y si mi salida permite la cohesión entre el Estado y el Municipio, aún más satisfecho”, agrega.

Norte (N)

Jorge González Nicolás (JGN)

N.- ¿Cuáles fueron las razones que motivaron su separación (de la SSPM)?

JGN.- Decidimos aceptar (el cargo) como parte de una estrategia que sería dividida por etapas, y había que entrar (a la SSPM) en ese momento para contener la situación que se estaba dando de una nueva crisis de seguridad; los grupos (delincuenciales) se estaban volviendo a armar: salieron las armas largas, mataron a personas en el bar Tres Mentiras, y en un estacionamiento de un restaurante. En ese momento se decidió hacer una estrategia que tenía que constar de varias etapas, y en esa primera etapa –que no le pusimos fecha– podría yo participar para, primero, reorganizar la Policía, empoderarla, capacitarla, y formar un equipo de trabajo con fortaleza. Eso hicimos, y a la par vinieron algunas disputas políticas, que ese tema para mí está ajeno, yo soy una persona totalmente operativa que me he dedicado a la seguridad; pero finalmente, y con los resultados que presentamos, hemos cumplido esta etapa que era donde yo figuraba, donde yo podía participar; ya la consolidación de la SSPM le corresponde a otra parte de la estrategia, donde creo que se cumplió antes de lo que pensamos, nunca le pusimos plazo, pero ahorita es un momento adecuado para ello.

(N) ¿Pesó la presión del gobernador en torno a su persona? ¿Incidieron esos pronunciamientos, ese rompimiento que se dio entre el alcalde y el gobernador, en su salida?

JGN.- En la decisión mía no, yo me he construido un prestigio a lo largo de todo este tiempo y el pueblo de Juárez me lo ha reconocido a mí y a mi equipo; me he concentrado en lo que estoy haciendo, de tal suerte que ya estaré en posibilidades de aclarar los cuestionamientos que se hicieron respecto a mi persona, finalmente fue el calor de la política.

Con el presidente municipal, ahí habría que preguntarle a él si acepta mi renuncia por esto (presión del gobernador), pero yo creo que el presidente municipal fue muy claro desde que me nombró, en el sentido de que ha imperado la autonomía del Municipio.

No es muy grato para un secretario de Seguridad Pública que, como en mi caso, pudiera ser un factor de tensión; pero si esto (la renuncia) contribuye en algo para distensar (sic) esa relación, que se quite un poco la tensión entre el gobernador y el presidente municipal, creo que también será una apuesta para fortalecer las instituciones, que es a las que no debemos de atacar, porque nadie queremos instituciones de seguridad pública débiles, porque una institución criticada es el paraíso para los delincuentes.

N.- Su renuncia coincide en tiempo con la reciente visita del secretario de Gobernación y el tema de los exámenes de confianza. ¿Usted recibió alguna instrucción para aplicarse esos exámenes?

JGN.- No, mire, eso de los exámenes quiero ser claro, eso es algo que está en la ley, no es porque alguien los pida ni alguien diga que hay que ir a hacerlos.

Mientras estuve en la Fiscalía del Estado hice mis exámenes cuando me correspondían; yo entre en octubre del 2010 y los primeros exámenes que me aplique fueron en 2011, en la PGR.

En este caso (reciente), se buscó un Centro de Confianza que estuviera al margen de cualquier duda para hacerme los exámenes, pero el presidente municipal tenía que tener la anuencia del C–3 (Centro Estatal de Confianza) de Chihuahua… el presidente hizo una solicitud para el Cisen (Centro de Investigación y Seguridad Nacional) hace dos meses, el Cisen acordó que sí, pero requiere la autorización del C–3 de Chihuahua, y el C–3 de Chihuahua no dio al principio esa autorización.

Entonces se planteó la posibilidad de hacerlo en otra entidad; por parte del propio C–3 se estableció que fuera en el Centro (del Sistema Nacional de Seguridad Pública) de la Ciudad de México, y se aceptó; hicieron un convenio con el C–3 de Chihuahua y el de la Ciudad de México, y nos fija fecha –la semana antepasada– para ir a hacer los exámenes, pero ya arriba del avión el C–3 me notifica que siempre no, que prefiere que sea en un Centro de la Policía Federal; luego el C–3 dice que no, que siempre en el Cisen, o sea, donde nosotros lo solicitamos en un principio, entonces se acepta; y en ese proceso estamos, pero ya seguramente con mi renuncia ya no se pueden practicar los exámenes porque ya no estoy activo.

Yo no tengo ningún problema en hacerme los exámenes en cualquier parte, y el día que yo reingrese a alguna corporación, pues me los estaré practicando como lo hice en la Fiscalía; y salí aprobado siempre, no tendría por qué cambiar ahora (el resultado).

N.- Hay señalamientos de Fiscalía y activistas, que aseguran que usted congeló una denuncia contra el exgobernador (César) Duarte y algunos de sus colaboradores.

JGN.- En el año 2014 se presentó una denuncia en contra del (entonces) gobernador por parte del señor García Chávez, de manera simultánea en la PGR y en la Fiscalía; nosotros le pedimos a la PGR que atrajera la averiguación en virtud, precisamente, de buscar la autonomía y objetividad, porque finalmente una investigación que hiciéramos nosotros en contra del gobernador en funciones, pues, fuera cual fuera el resultado no era creíble; entonces, para mejor proveer, por objetividad y para que fuera imparcial, pedimos a PGR ejerciera su facultad de atracción.

Contenía delitos del orden federal y del orden estatal (la denuncia), PGR la aceptó e inició una averiguación, desconozco en que etapa va, porque conozco lo que han dicho los medios de comunicación de que se ha hecho una profunda y gran investigación; nosotros quedamos relevados totalmente porque PGR aceptó.

Después viene una segunda denuncia con los mismos hechos… y está prohibido por la Constitución juzgar a una persona por los mismos hechos, y como fiscal tengo prohibido investigar lo mismo que está investigando PGR, de tal suerte que se le envía a PGR la carpeta nuevamente, y PGR responde que ya tenía esos hechos denunciados.

Regresa la carpeta con nosotros y el Ministerio Público cita al gobernador, lo escucha en declaración, se aportan las pruebas que corresponden y se decide decretar el no ejercicio por parte del agente del Ministerio Público, pero no en un acto de que estaban en una cantina, sino en un acuerdo fundado y motivado por la ley, indicando que está agotada esta averiguación independientemente de que está paralela en la PGR; por lo tanto se decreta el no ejercicio, y ahí no hay ninguna impunidad, porque se dejó abierta para que un juez la pudiera abrir.

N.- Retomando el tema de su separación, ¿por qué nunca se dijo que su nombramiento al frente de SSPM era un encargo temporal?

JGN.- Era temporal porque no tenía un plazo, yo le dije (al alcalde) que iba a arrancar esto, pero las cosas mejoraron pronto; y déjeme decirle que un jefe de la Policía debe de tener siempre certeza, seguridad, respaldo y apoyo; no podíamos decir que era un mando temporal porque eso debilitaría a la institución, pero esa temporalidad podría haberse prolongado dos años.

N.- Pero, ¿los ataques a su persona no lo debilitaron?, ¿no dañaron a la institución?

JGN.- Yo creo que los ataques que vinieron fueron mediáticos, políticos; pero mis resultados es lo que habla por nosotros… los ataques que se han dado a mi persona no son agradables, no es agradable estar sorteando ni capoteando esto… no hay ningún señalamiento consolidado.

N.- ¿Tiene ofertas de trabajo en otras entidades?

JGN.- Ahorita ya no, la mayoría de los casos no los acepté porque estaba yo trabajando aquí; sí tenía otras propuestas muy encarriladas, pero en su momento avisé que había decidido aceptar esta (en Juárez). Es probable que pudieran venir otras, no lo dudo, he seguido en contacto con algunos de los titulares de las áreas de seguridad, pero no ando buscando trabajo.

Ahorita tengo muchas ganas de descansar, pero no estoy seguro a la vuelta de unos meses qué va a pasar, siempre ha sido mi pasión.

N.- ¿Cómo encontró y cómo dejó la Secretaría?

JGN.- La seguridad es un tema muy delicado. Más que estar atendiendo algunas cuestiones políticas, teníamos que estar concentrados en lo que teníamos que hacer. En el cambio de Gobierno, en todos lados entra una especie de vacío; los delincuentes nunca se han ido, y si bien hemos logrado mantenerlos a raya, no se han ido ni se irán; finalmente somos la frontera con el país mayor consumidor de drogas, por lo que estos grupos están latentes, a la expectativa, y ellos aprovechan ese vacío que se da al cambio de administración, cualquier hueco, cualquier baja de guardia. (Al entrar como secretario) Todos los indicadores estaban subiendo, así recibimos la ciudad, tuvimos que volver a empoderar a la Policía, cambiar el patrullaje, la vigilancia; trabajamos en la reconstrucción del área de inteligencia, que ubicaron 40 casas de seguridad y detuvimos a más de mil distribuidores de drogas.

No me voy satisfecho nunca, pero sí se caminó correctamente.

¿Qué opinas de este artículo? Déjanos tu comentario

Entradas relacionadas

Debe probar que es confiable

8 diciembre, 2016 | 6:00 am

Buscan inhibir el uso de droga cristal

22 octubre, 2016 | 3:10 am

65 queries in 0,866 seconds."

MULTIMEDIA

Síguenos