Así Somos

En mayo de 1990, NORTEDE CIUDAD JUAREZ vio la luz pública. Hoy, nuestro compromiso sigue vigente, invariable, y lo reiteramos a través de este nuevo conducto para llegar al publico, NORTEDIGITAL.

Este mensaje, fue publicado en el primer número de nuestra edición impresa y aquí, dejamos asentado el porqué buscamos su atención

NUESTRA PALABRA

Ciudad Juárez cuenta desde hoy con un nuevo medio de comunicación. Norte de Ciudad Juárez, cuya primera edición tiene el lector en sus manos nace este día con propósitos claros y metas ambiciosas: hacer del servicio a la comunidad el eje de su tarea informativa y de comunicación, y constituirse así en un vehículo confiable, sólido y efectivo para el establecimiento de vínculos entre los juarenses, para la identificación entre los sectores sociales, para la búsqueda común de la superación de nuestra calidad de vida.

El nacimiento de un órgano periodístico es generalmente ocasión para refrendar los compromisos de objetividad, pluralidad, veracidad, congruencia ética y profesionalismo por parte de los editores. Nosotros dejaremos que estos compromisos sean proyectados directamente por los hechos. Las preguntas sobre la naturaleza de nuestro quehacer periodístico, y sobre la firmeza de nuestras convicciones, serán respondidas con la fuerza y la claridad de los propios acontecimientos.

Baste por ahora hacer una rápida revisión a las ideas que han conducido este esfuerzo editorial.
En primer lugar, creemos que la comunicación social en Ciudad Juárez debe ser ampliada significativamente y enriquecida con nuevas opciones para bien de todos los que integramos esta comunidad. Nuestra frontera es una urbe que se distingue por un acelerado crecimiento económico, y por un alto grado de diversificación en todos los ámbitos de su vida social. Los espacios y canales de comunicación deben estar a la altura de esas características. Al igual que otras instituciones de la sociedad democrática, la libre discusión y el intercambio de ideas y opiniones, la circulación amplia e irrestricta de la información, no garantizan la solución de los problemas; pero sin ellas se hace casi imposible, incluso, su identificación. La falta o la insuficiencia de estas instancias de comunicación, por otra parte, conducen a la antidemocracia, al abuso del poder y a la intolerancia. A la ampliación de los caminos democráticos contribuirá NORTEpor esa vía.

En segundo lugar, estamos convencidos de que el papel de los medios de comunicación en nuestro país, sujeto a la revisión crítica de la sociedad desde hace varios años, debe seguir siendo examinado y remodelado. A las dificultades históricas de nuestro sistema político, para hacer real la participación social en el control y la toma de las decisiones que le afectan, ha correspondido una prensa frecuentemente presionada, amenazada, intimidada e, incluso, agredida por las formas del poder.

Y, al mismo tiempo, como caricatura grotesca de nuestras realidades en el terreno del periodismo, se ha levantado el mito de la prensa como Cuarto Poder, con su cauda de corrupción, abuso y despotismo, deformaciones que han permeado la relación de los órganos periodísticos con el Estado y la sociedad en general. A la construcción de un nuevo esquema, en la relación de la prensa con la sociedad en general, se aplicará NORTEmediante un esfuerzo de dignificación de la tarea del grupo de periodistas que lo integran, los cuales servirán sencilla y acuciosamente a los lectores a los que se deben.

Y, finalmente, nos anima la idea de que Ciudad Juárez se ha desarrollado suficientemente en el plano cultural y político, y que merece una prensa que no suplante la verdadera información independiente, imparcial, veraz y fundada, con la consigna, la revancha personal, la manipulación y la prepotencia. NORTEse propone alcanzar una credibilidad acorde con las exigencias actuales de la sociedad juarense, que se base en el rigor profesional de sus empleados y colaboradores, en la transparencia en el manejo de fuentes y servicios informativos, en el cotejo constante de sus datos e informaciones, en el reconocimiento honesto de los errores a los que todos estamos expuestos a cometer, y su rectificación sin ambages. En la búsqueda, en fin, de la excelencia en el trabajo cotidiano.

Una última palabra: la nuestra, la de NORTE, que empeñamos hoy, en letras de molde, ante quienes nos distingan con el beneficio, al menos, de la duda, no los defraudaremos. ¡Es nuestro compromiso!