El asalto de las putas

17 julio, 2016 | 11:46 pm

Mixar López | NorteDigital

José Eugenio Sánchez, quizá el poeta contemporáneo más original de su generación es analizado desde la óptica de Mixar López

Foto: Internet

2011-noviembre-galaxi_647746238

Por Mixar López

Screen Shot 2016-07-18 at 9.40.18 AMEl Cus-Cus A.K.A. Mario Bojórquez lo incluyó en la lista de los cien peores poemas mexicanos de autores vivos con su El día de las guacamayas: “mi periquita y yo disfrazados de guacamaya era el día de las guacamayas”. José Eugenio Sánchez es quizá el poeta contemporáneo más original, el más osado, el más atrevido de nuestro país. Chepe es una especie de vaquero regiopatio del 65, inventor del género poético UnderClown, un estilo que busca rescatar la literatura “basura” y las formas literarias que atraen y divierten, tanto al autor como al público, género adecuado para el libro de poemas Escenas sagradas del oriente, editado por la editorial Almadía en el 2009 y que hace alusión a una perspectiva humorística del lenguaje poético, en donde se conjugan la expansión y la literatura.

En escenas sagradas del oriente, Chepe retoza con el lenguaje, a veces lo intelectualiza, otras veces lo desestima, lo defiende, lo lacta, crea soluciones y cabos poéticos portentosos, chorreados, inclinaciones textuales, altisonantes y una conciliación oriental en donde la vaca —es decir, la poesía— es sagrada, animal que José Eugenio cuida a lo largo del poemario, para victimarlo después, en una carnicería de poemas, en una estocada a la yugular.

En el matadero de Escenas sagradas del oriente, José Eugenio Sánchez pone a las vacas, a los poemas, en filas, y los va matando con un verso que les da un golpe seco. El animal no sufre, el lector sí. Poemas ávidos de intimidación y extravagancia, en donde la inspiración es lo de menos, no importa, todas las musas patéticas deben ser violadas y asesinadas, como vacas en el matadero, como putas que van al encuentro con bandoleros, ebrias y desnudas, abriéndose paso en las carreteras, rumbo a Ciudad Juárez, pensando en abrir un congal; putas que escuchan a Ry Cooder, eso es la inspiración; No se puede esperar a la inspiración, hay que ir a buscarla, diría Jack London, Chepe contraataca con que la poesía no depende de la inspiración, sino de una reflexión clara de lo que se quiere decir y la forma en que se puede expresar.

Libro objeto diseñado por Alejandro Magallanes, Escenas sagradas hurga en la basura de la televisión, los actores mediocres, los melodramas que creemos ciertos, los vagos e inocuos diálogos de los aparatos electrodomésticos, la idiotez emitida una y otra vez en horario estelar, el cine y sus mecas, sus mecos, sus actores acartonados, insulsos, fofos, cogidos por la lente, consumidos por gente obesa en un McDonald’s, en un Denny’s, la cultura pop y su altoparlante colorido de fealdad y reflectores, de maquillaje barato, perfumes gárrulos y collares de perlas módicos. José Eugenio Sánchez moderniza el pop, lo reconstruye a partir de los ídolos media que ha ido encontrando en el piso, en el fondo de un bote de basura, en el fondo de una hamburguesa grasienta tragada en Norteamérica; rejuvenece, recompone, crea un nuevo modelo poético, un hito, una celebración de la mexicanidad sobre el extranjero, derrotando así a los poetas solemnes muertos, José Eugenio será un pepenador, pero nunca un desenterrador de cadáveres, un profanador de tumbas, Paz, Chumacero, pueden quedarse tranquilos, serenos y lerdos, atendiendo gusanos, velando recuerdos, recordando mitologías.

Ironía e inquietud colman las 77 páginas con todo y su epílogo a manera de The butcher guide, para recorrer por las caderas de la vaca, el solomillo, el physical graffiti, la espaldilla, el cortometraje, el costillar, mmmnnmmnmwwmwnn (unas hormigas), el lomo alto, el asalto a las putas, el morcillo, las escenas sagradas del oriente.

Un libro matarife, libro tablajero, victimario, verdugo de la cultura pop y las vacas sagradas, los artistas sagrados, los poetas sagrados, en donde “la sensación del espíritu (al leer un poema) es inmediata. El germen (del poema) se debe resolver en el momento”. Malvenidos sean… todos ustedes, al Museo del Cus-Cus, con un vampiro norteño vacilador que les hará la vida imposible. (y las putas volvieron a carcajear).

maestro

 

¿Qué opinas de este artículo? Déjanos tu comentario

Entradas relacionadas

66 queries in 0,897 seconds."

MULTIMEDIA

Síguenos